"Soy hijo de la revolución. Fidel deja un legado de amor, lucha y solidaridad. Quisiera estar con mi pueblo en este momento, en verdad, que se siente no estar en nuestra isla querida", contó al borde de las lágrimas el residente cubano Fran Santos, quien hace diez años vive en Chile junto a su familia. Mientras cubría su espalda con una bandera cubana y fumaba un habano, rindió esta mañana un sentido homenaje a quien fuera, según su opinión, "uno de los líderes más importantes que ha tenido la historia del mundo".

Santos, fue parte del centenar de residentes cubanos que llegaron esta madrugada hasta la Embajada de Cuba, en Providencia, para homenajear a Castro tras enterarse de su fallecimiento. Durante la mañana, el grupo fue creciendo, especialmente con simpatizantes chilenos del líder castrista, hasta sumar, a eso del medio día más de 350 personas.

Flores, mensajes de apoyo y agradecimientos, banderas cubanas y multicolores, adornaron el frontis de la residencia diplomática, que sólo recibió a algunas autoridades, entre ellas, el Canciller Heraldo Muñoz; la ministra del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, Claudia Pascual; el presidente del PC, Guillermo Teillier; la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, entre otros.

"Él cumplió su misión y muy requete cumplida. Él no está muerto, es eterno", comentó una emocionada Karelia Vigil, doctora cubana, quien acudió a la embajada acompañada de su familia. "Fidel fue un héroe y un sabio. Siento una orfandad tremenda, porque mi familia, durante la dictadura militar de nuestro país, los recibió con los brazos abiertos en el exilio. Soy una eterna agradecida", explicó María Tersa Camúl, simpatizante chilena, mientras le dejaba unas flores blancas.

 

Música cubana, habanos y batucada

La masiva concurrencia de personas a rendir homenajes a Fidel Castro obligó a Carabineros a cerrar Avenida Los Leones, desde Avenida Bilbao hacia el Norte. En medio de la calle, una batucada, al ritmo de la música típica de la isla, ambientó la jornada. En medio de los cánticos, una bandera gigante cubana, flameó en plena calle, desatando los plausos de los asistentes. En tanto, en medio de los arreglos florales, especialmente de claveles rojos, los castristas adornaron una foto del fallecido líder cubano un par de habanos cubanos y una cajetilla de cigarrillos típicos.

Mientras, en las rejas y el portón de la embajada, jóvenes militantes del partido comunista colgaban sentidos mensajes del líder cubano. "Hasta siempre, hombre de luz", "Yo pensé que Fidel era eterno y no me equivoqué, es eterno!!!", Eterno y valiente Fidel", "Hoy los pueblos están de duelo", fueron los mensajes más recurrentes.