Ya en 2014, en medio del por momentos agitado debate sobre la legalización de la marihuana, se desarrolló el primer cultivo de cannabis medicinal de Latinoamérica, generado a través de Fundación Daya y la Municipalidad de La Florida en 2014, con el objetivo de beneficiar a 400 pacientes con un aceite (fitofármaco) elaborado sobre la base de la planta.

Con la experiencia de La Florida, Fundación Daya aprendió de los errores y en 2015 generó una alianza para un nuevo cultivo con 20 municipios del país. Esta vez el objetivo es beneficiar a miles de pacientes, desarrollando un cultivo de marihuana de una hectárea, con 6.900 plantas de las que se cosecharán una tonelada y media de brotes o “cogollos”.

El objetivo del proyecto es producir un fitofármaco a cargo de Knop Laboratorios y generar tres grandes estudios clínicos que serán desarrollados por el Instituto Nacional del Cáncer y los Hospitales San Borja Arriarán y Las Higueras de Talcahuano, que se realizarán con pacientes con enfermedades oncológicas, epilepsia refractaria y dolores crónicos no oncológicos.

La comunidad internacional ha puesto los ojos en la experiencia nacional y desde diversos países de Latinoamérica quieren aprender el modelo chileno. Es el caso del municipio de General La Madrid, en la provincia de Buenos Aires, que busca la orientación y asesoría de Fundación Daya para tener el primer cultivo de cannabis con fines medicinales en el país vecino.

Ana María Gazmuri, directora ejecutiva de Fundación Daya, señala a Publimetro que el próximo 9 de abril viajarán a Argentina para participar en un seminario internacional de cannabis medicinal. “Nos sentimos súper honrados de que estén mirando el modelo que estamos impulsando y que se quiera imitar en otros países”, señala.

Agrega que han recibido muestras de interés desde Colombia, Brasil y Uruguay. “Surge la necesidad conjunta de elaborar una estrategia regional común en torno al uso medicinal de la cannabis. Lo importante es poner el foco en una mirada ética, alejada de la industria, con el objetivo de responder a las necesidades de miles de pacientes que requieren de eso, con un fuerte componente social y de empoderamiento ciudadano”, plantea.

El doctor Marcelo Morante, especialista en uso medicinal de cannabis y académico de la Universidad de La Plata, es uno de quienes lideran el proyecto trasandino. Comenta que la experiencia nacional es un verdadero modelo a seguir.

“Lo hecho en Chile sigue la lógica de una medicina para todos, que democratiza el acceso a una sustancia que sin duda mejora la calidad de vida de los pacientes, empoderándolos porque son ellos quienes tienen el legítimo derecho de luchar por su salud”, acota a Publimetro.

En este plano, adelanta que buscan apoyo para sentar las bases de estudios clínicos y “poder realizar ensayos clínicos con cerca de 30 niños con epilepsia refractaria provenientes de todo el país”.

El intendente de General La Madrid, Martín Randazzo, quien lidera el proyecto junto al doctor Morante, reconoce que “la experiencia chilena tiene una gran validez, desde el trabajo que se ha realizado en la dimensión comunitaria, y a pesar de que no está avanzado en términos legales como Uruguay o Colombia, sí lo ha hecho desde el punto de vista concreto, destrabando la posibilidad de que se puedan hacer ensayos clínicos con la cannabis”.

En tanto, la diputada Cristina Girardi, quien integra la comisión de Salud, pidió al Ejecutivo “dejar de poner trabas al proyecto “ que apunta a legalizar el autocultivo.

“Hoy tenemos evidencia contundente de que el uso de la cannabis con fines terapéuticos mejora la calidad de vida de los pacientes”, asevera.

“Me gusta mucho que Chile esté haciendo cosas y que la sociedad civil avance en estos temas”, resalta.