Personal de la Brigada Investigadora de Robos de la PDI investiga un asalto y robo que afectó al fiscal jefe de Coquimbo, Claudio Correa, en su propia casa, ubicada en el Condominio San Damiano, sector del Cerro Grande.

El hecho ocurrió durante esta madrugada, cuando la autoridad del Ministerio Público, se encontraba en su domicilio particular compartiendo con familiares. Posteriormente decidió salir a las afueras del hogar, percatándose que un sujeto intentaba forzar la ventana del baño, por lo que decidió impedir la acción delictual.

“El sujeto, al ser sorprendido por el Fiscal, procede a sacar una arma de fuego, correspondiendo a una escopeta con la cual lo intimida, apareciendo segundos después otros tres sujetos, los cuales hacen ingreso al hogar premunidos de armas cortantes, los cuales proceden a retener en el dormitorio matrimonial a los integrantes de la familia”, manifestó el subprefecto, Guillermo Namor, Jefe de la Brigada de Robos de la PDI de Coquimbo.

Con el núcleo familiar retenido en la habitación, los sujetos proceden a sustraer cinco televisores, un plasma, una guitarra, una maleta, carteras, joyas y computadores, para posteriormente darse a la fuga en los dos vehículos, uno marca Toyota (modelo Yaris) y el otro, un Chevrolet, modelo Travel, y llevándose secuestrada a la esposa del Fiscal Jefe de Coquimbo.

“Los sujetos actuaron de manera muy violenta, y la esposa de la víctima la tuvieron retenida durante unos 20 minutos, dejándola en libertad en el cruce que une el Cerro Grande con el sector de Huachalalume.

Se informó que ella se encuentra en buenas condiciones de salud, ya que los integrantes de la banda solo la amenazaron sin causarle lesiones.

Posteriormente, los detectives lograron, basándose en retratos descriptivos proporcionados por las víctimas, recolectar importante información testimonial y científica, por lo que solicitaron al Ministerio Público la orden de entrada y registro de una vivienda ubicada en la población 17 de septiembre, donde se encontrarían los autores del hecho.

“En el lugar se encontró el arma de fuego utilizada en la comisión del delito, además de seis cartuchos de escopeta color naranja, siendo reconocidos por la víctima, por lo que se procedió a detener a dos menores de edad de 14 y 16 años, a quienes se les traslado a la unidad policial”, dijo el Subprefecto, Guillermo Namor, el Jefe de la Brigada de Robos de la PDI.

En otras diligencias, la PDI logró recuperar uno de los vehículos sustraídos -el Toyota Yaris- el que ya fue entregado al fiscal jefe de Coquimbo, y continúan para dar con el paradero de los otros integrantes de la banda y con las otras especies sustraídas, que en total fueron avaluadas en más de 20 millones de pesos.

Los menores de edad detenidos continúan en el cuartel policial, a la espera de lo que decida el fiscal de turno.