Un grupo de encapuchados atacó la Iglesia de la Gratitud Nacional, la misma que el pasado 9 de junio fue invadida por un grupo de manifestantes en el marco de una marcha estudiantil, siendo sacado el Cristo a la vía pública para luego ser destruido.

El coronel de Carabineros René Martínez señaló sobre el hecho que "estamos revisando cámaras de televigilancia" para buscar pistas que puedan dar con el paradero de los antisociales.

De igual manera, precisó que "no se encontraron panfletos alusivos a ningun movimiento", agregando que "gente desde el interior de la iglesia salió a apagar con extintores las llamas".


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