Haitianos, Ecuatorianos, Peruanos, Colombianos, Venezolanos, Bolivianos, Argentinos, estas son sólo algunas de las nacionalidades que se encuentran en las escuelas denominadas como “multiculturales”, las que en sus salas de clases integran a estudiantes de diversos países y más allá de realizar clases de forma tradicional, han creado un tipo de enseñanza donde cada uno de ellos se sienta parte y puedan aprender de las culturas próximas. 

Con ocho nacionalidades cuenta la Escuela Unión Latinoamericana de Estación Central, donde más de la mitad de sus alumnos no son chilenos, ya que el 51,9% son migrantes con una prevalencia en los estudiantes haitianos ya que desde pre kínder a 8º básico son 101 niños que se mueven por los pasillos de la escuela seguidos por 47 niños peruanos. 

El convertirse en un establecimiento multicultural se masificó desde hace dos años, fecha desde la cual han realizado un trabajo de integración con un profesor haitiano que ayuda con el idioma a los estudiantes que llegan al país y no tienen conocimiento de español. 

Según cuenta la jefa de la Unidad Técnica Pedagógica (UTP) de la escuela, Alejandra Alarcón, en la parte pedagógica han flexibilizado las planificaciones diarias de los profesores para poder integrar aspectos relevantes de todos los alumnos. 

“En cuanto a las mallas curriculares, nos guiamos por el Ministerio de Educación, pero les hacemos algunas modificaciones y flexibilizaciones de las planificaciones diarias, por ejemplo al conocer los símbolos patrios de Chile, se integran los símbolos patrios de los otros países para que se conozcan entre ellos”, señaló la jefa de UTP. 

El mismo trabajo de integración y desarrollo del idioma de un profesor haitiano, se replica en la Escuela Humberto Valenzuela de Estación Central, donde el profesor haitiano Jonas Bazile lleva dos años realizando un trabajo de mejora para sus alumnos. 

“La parte de integración es un trabajo super importante y complicado, pero con mucha paciencia y experiencia también he hecho las clases donde enseño lenguaje e historia, nuestros estudiantes haitianos son los que vienen con mayores problemas porque el idioma se hace complicado, pero con el paso de las semanas se llevan bien con sus compañeros”, sostiene Jonas Bazile. 

El establecimiento donde trabaja Jonas cuenta con un 28,6% de la matrícula para los extranjeros, donde se sigue la lógica de la primera mayoría para los haitianos y peruanos, de hecho desde el colegio generan espacios para que puedan realizar actividades extraprogramáticas, las que han logrado terminar con la discriminación de los primeros años como cuenta el director del establecimiento. 

“Al principio nos costó porque había discriminación de los propios compañeros o alguna forma despectiva, pero afortunadamente eso ya se terminó porque en un curso pueden haber hasta 10 extranjeros y ya lo ven como normal y participan mucho en actividades extracurriculares, son niños muy activos que les gusta mucho cantar, actuar y el deporte. para este fin de semana nos pidieron el colegio para un culto religioso haitiano lo que nos encanta”, relata Carlos Rivera, director de la escuela. 

Un tercer establecimiento que ha estado integrando la política inclusiva de extranjeros es la Escuela Cornelia Olivares de Independencia, que según datos del Mineduc entregados a Publimetro, ocupa el puesto número 11 a nivel nacional y 5 en la Región Metropolitana, de acuerdo a la cantidad de alumnos migrantes en sus aulas, ya que cuenta con el 73% de su matrícula extranjera. 

La Escuela Cornelia Olivares lleva varios años desarrollando esta política, y hace algunos días realizaron una actividad para conmemorar el mes de la multiculturalidad, instancia donde la ministra de Educación, Adriana Delpiano, valoró la labor educativa y explicó que entre los países vecinos se deben ayudar. 

“América Latina tiene que bajar el tamaño de sus cordilleras para vernos mejor las caras y apoyarnos unos a otros y para poyarnos mutuamente”, señaló la secretaria de Estado.