Luego que la Fiscalía Regional de O’Higgins tomara la investigación de la compra y venta de terrenos realizados por Caval y donde eventualmente se habría incurrido en delitos de negociación incompatible y uso de información privilegiada, varios fueron los capítulos que se abrieron sobre este caso. Entre ellas se encuentran las investigaciones por delitos tributarios y por materias laborales, solo por mencionar una. Sin embargo, este martes tras la declaración de Gonzalo Vial Concha, se abrió una nueva área poco explorada: la supuesta existencia de espionaje. 

Así al menos lo informa La Tercera, medio que publicó un reportaje donde asegura que el hijo del contralor de Agrosuper relató al Ministerio Público que recibió de Caval supuestos correos en el que se indicaba que altos ejecutivos de su propio holding lo habrían querido perjudicar. 

Y aunque Vial Concha contó que estos correos eran un engaño, de igual forma le pagó $1.200 millones a Caval. 

Todo habría comenzado producto de la labro que cumplía Victorino Arrepol en Caval. Él se desempeñaba como asesor informático y a causa de ese puesto tenía acceso a revisar todos los servidores de la empresa. Por eso, se le apunta como presunto “hacker” sobre todo a la hora de relacionarse con Gonzalo Vial Concha, quien lo habría contratado para que en su empresa desarrollara las mismas funciones que en Caval. 

Según el reportaje, mientras trabaja para Caval se hacía creer a los socios que tenía acceso a correos electrónicos confidenciales. 

Y hacia esa dirección podría apuntar una declaración realizada por Isaac Givovich, yerno de Joaquín Lavín y quien se habría juntado con el gestor inmobiliario de Caval, Juan Díaz, justo en el momento en que la empresa comenzar a analizar el tema de compra de terrenos en Machalí. La justificación de la reunión entre Givovich y Díaz era una antigua deuda que este último debía saldar con el primero. 

Ahí, en esa reunión, Díaz le habría mostrado un correo a Givovich obtenido -supuestamente- por Arrepol y que tenía como objetivo comprobar que Compagnon, la dueña de Caval, estaría extorsionando a Gonzalo Vial Concha. 

“Juan Díaz señaló que él tenía información importante, correos electrónicos falsos que acreditaban que Natalia Compagnon había extorsionado a Gonzalo Vial Concha y que ella también tenía correos que vinculaban a personeros de la UDI en una red de espionaje”, dice la declaración de Givovich y a la que tuvo acceso La Tercera. 

Natalia Compagnon y falsos correos interceptados

Según deja ver el reportaje, varias de las personas que han declarado ante Fiscalía sindican a Natalia Compagnon como una persona que habría realizado acusaciones sobre terceros para conseguir beneficios con Caval. 

De hecho, se indica que la dueña de Caval había echado a correr el rumor que el ex vicepresidente de la Corfo, Hernán Cheyre, estaría tras sus pasos para perjudicarla a ella y a su suegra, la Presidenta Michelle Bachelet. De hecho, habría dicho que el correo electrónico de él estaba intervenido.

Al enterarse del rumor, Cheyre habría llamado a Sebastián Dávalos pues lo conocía desde la Universidad del Desarrollo, donde Cheyre hacía clases y el hijo de Bachelet ofrecía las ayudantías. Lo llamó para decirle que él no integraba ningún grupo de espionaje, pero el mensaje no fue recibido directamente por Dávalos, sino que por la misma Natalia Compagnon. 

Tras hablar directamente, Compagnon habría ofrecido sus disculpas y se habría comprometido a averiguar de dónde nacía el rumor. Entonces, le encargó a Juan Díaz que investigara de dónde habría aparecido el correo electrónico que apuntaba a Cheyre como una persona que quería perjudicarla a ella y a la Presidenta. 

Tras una larga búsqueda, se determinó que el supuesto correo en el cual Natalia Compagnon basaba su acusación en contra de Cheyre era falso. 

Según las informaciones que pudieron conseguir, el correo habría sido enviado por Cristián Larroulet, el ex ministro de la Secretaría Nacional de la Presidencia pero ni él mismo lo sabía. De hecho, Larroulet se enteró de la existencia del e-mail cuando conversó con Patricio Cordero, ex administrador municipal de Las Condes y de Santiago, cercano a Joaquín Lavín. Este último tenía cercanía con Caval por su relación con Mauricio Valero, el otro dueño de la empresa. 

Cuando se enteró de ese correo, comprobaron que el texto tenía faltas de ortografía y una dirección inexistente. Asimismo, el falso emisor (un suplantado de Larroulet) prometía pagar US$56.000 al hacker por las labores de espionaje informático. Y en la lista de quienes recibirían la información estaba Cheyre. 

Información verdadera y falsa

El problema estaba en que Arrepol, quien habría conseguido o inventado la información, podría también entregar informes verdaderos conseguidos de maneras desconocidas, posiblemente a causa del “hackeo”. 

Señal de ello es un correo con información que le entregó Victorino Arrepol a Mauricio Valero, y que apuntaba a que el computador de este último estaba bajo ataque. Le dijo que la información que había en él se estaba filtrando a la prensa.

“Mauri, descubrí que todo esto está ligado a Natalia (...) Hay mucha plata para esta campaña sucia, así que cuidado. Por último, me gustaría implementar algún tipo de protección para tu notebook, el de Nata, etc. Así que, aunque te duela el alma, tendrás que invertir en seguridad”, habría escrito Arrepol a Valero.

El correo se escribió el martes 9 de septiembre de 2014 en la madrugada, dos meses antes de la revelación de la supuesta acción que llevaban adelante Larroulet y Cheyre y según la Brigada del Cibercrimen, el e-mail es verdadero. 

Sin embargo, no se puede determinar si la información que contenía era o no real. 

De hecho, la Brigada Investigadora del Cibercrimen de la PDI llegó a la conclusión que hay un correo muy similar al del supuesto complot de la UDI que es totalmente falso. 

Cabe mencionar que este viernes el Ministerio Público tiene en agenda formalizaciones para varios involucrados en el caso Caval, pero Victorino Arrepol podría declarar después de ocurrido ese trámite.  

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