La Steatoda nobilis o falsa viuda negra es una araña originaria de Islas Canarias, de España, y Madeira, en Portugal, que desde hace un par de meses se encuentra en nuestro país. 

De acuerdo con la investigación realizada por el biólogo Andrés Taucare, el arácnido había sido detectado en Temuco, sin embargo “ahora último hay registros en Santiago y en la costa de Valparaíso”. 

Respecto de sus efectos, la toxicóloga de la Universidad Mayor, Laura Borgel, asegura que el veneno neurotóxico que inocula provoca dolores musculares, fiebre en algunos casos y paralización en el lugar de la mordedura, aunque su nivel de peligrosidad no es tan alto como el de la conocida viuda negra o araña del trigo presente también en nuestro país. 

Con la preocupación por la aparición de esta falsa viuda negra, la profesional cuenta a Publimetro que hay que tener cuidado con el ejemplar, pero sin embargo, hay que preocuparse de otras especies de mayor peligrosidad. 

En este sentido, Borgel explica que la más peligrosa que se registra en Chile es la temida araña de rincón o Loxoceles Laeta (que se distribuye desde Arica hasta Magallanes). “Si nosotros consideramos únicamente por la gravedad de los venenos tenemos a la araña de rincón, la que es quizás la que tiene el veneno necrotizante con mayores efectos y mayores impactos, porque esta va a morderte”. 

La toxicólogo explica que en segundo lugar de peligrosidad se ubica la araña del trigo (presente desde Arica a Magallanes mayormente en cultivos agrícolas)  o Latrodectus, “que se caracteriza por producir priaprismo y por afectar, en el caso de las mujeres embarazadas, la contracción de útero pudiendo incluso provocar abortos”. 

Más atrás, explica la profesional, por grado de peligrosidad se encuentran las “arañas de las parras y las arañas de jardín que son menos agresivas en escala”.

Sobre la forma de reaccionar en caso de mordedura, Borgel apunta que lo principal el lograr la captura del arácnido. “Se debe llevar al centro hospitalario para que ahí la puedan clasificar y si el centro hospitalaria no tiene la capacidad, o desconoce, o el médico que no ha tenido nunca la posibilidad de ver una araña de este tipo , envíe esa misma araña al Instituto de Salud Pública, para que el veterinario que está a cargo de la unidad la pueda clasificar adecuadamente y en base a eso tomar las acciones específicas “. 

Independiente de eso, la toxicóloga plantea que el paciente debe ser tratado como si hubiese sido inoculado con el veneno de la araña de rincón hasta descartar la gravedad del paciente. 

PUB/NL