En la actualidad, un 15% de las parejas en etapa fértil que intentan embarazarse no lo logran luego de un año de intentarlo reiteradamente. Sin embargo, el 7,5% de esas personas lo consiguen en el transcurso del segundo año y la otra mitad de ese porcentaje generalmente tiene problemas más serios, tales como infertilidad o esterilidad. En estos últimos casos, el 45% corresponde a anomalías en la salud del hombre.

La infertilidad es la dificultad de concebir hijos vivos tras un tiempo determinado. La esterilidad, en cambio, consiste en la incapacidad absoluta de procrear, es decir, no existe la posibilidad de embarazarse. “Una pareja infértil puede no ser estéril, pero una estéril es necesariamente infértil. Sin embargo, con la tecnología y tratamientos que contamos actualmente, muchos logran ser papás de igual manera”, detalla el doctor Enrique Bley, urólogo de Clínica Dávila.

Hay distintos tipos de esterilidad dependiendo de si la pareja ha tenido familia antes. “Existe la primaria, en la que tras un año de buscar tener descendencia no se ha conseguido el embarazo, y la secundaria que consiste en aquellos padres que ya tienen hijos biológicos y que después de 2 o más años buscando la concepción, no la pueden lograr”, explica el especialista.

Para que un hombre sea diagnosticado de esterilidad es necesario que se den ciertos aspectos y que ambos padres sean estudiados. “Tras un año en que una pareja busque tener un hijo activamente, y sin la presencia reciente de métodos anticonceptivos, se debe sospechar la existencia de algún problema”, aclara el médico.

La esterilidad masculina es actualmente considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) una enfermedad compleja, dados los numerosos factores de riesgo y causas que puedan desencadenarla. Entre las variables que la gatillan está el sedentarismo, la calidad de la alimentación, el tabaquismo, la edad en que las parejas comienzan a pensar en niños, tipo de anticonceptivos, raza, obesidad y contaminantes, entre otras variables.

Diversos orígenes

Para determinar el origen del problema, generalmente se realiza un espermiograma para descubrir la razón que lo produce. Sin embargo, hay que tener en cuenta que cada caso es distinto y necesita ser diagnosticado de acuerdo a sus propios síntomas.

- Causas idiopáticas las cuales son provocadas por un factor desconocido.

- Causas genéticas que algunas veces se dan por alteraciones cromosómicas.

- Causas vasculares provocadas por varicocele que son alteraciones en la irrigación del testículo.

- Causas infecciosas como la Prostatitis (hinchazón de la próstata), uretritis (inflamación de la uretra), entre otras enfermedades.

- Por alteración en el descenso gonadal o Criptorquidia que corresponde al descenso incompleto de uno o ambos testículos.

- Causadas por disfunciones sexuales.

- Causadas por disfunciones metabólicas como por ejemplo la diabetes.

- Causas obstructivas como el mal funcionamiento o inexistencia del conducto deferente producto de una vasectomía.

Tratamientos

“La esterilidad se puede solucionar en algunos casos. En oportunidades se puede remediar de manera tan efectiva que es posible un embarazo natural mientras que en otras situaciones, se puede lograr la concepción mediante técnicas de fertilización asistida como la inseminación intrauterina o in vitro”, explica el experto. Sin embargo, el médico añade que la posibilidad de solución depende de la edad del paciente y de la pareja, la causa y la condición.

Entre los procedimientos existentes para tratar este problema está la corrección microquirúrgica del varicocele, el tratamiento adecuado de enfermedades infecciosas, trastornos hormonales y disfunciones sexuales, corrección de condiciones metabólicas, entre otros. “Hay que tener en cuenta que cada método utilizado depende del tipo de patología que sufre el paciente”, recalca el Dr. Bley.

“Entre las medidas efectivas que se pueden considerar para prevenir la esterilidad está evitar la obesidad en los hijos, llevar a cabo el control de niño sano, tener conductas sexuales responsables y un estilo de vida saludable”, finaliza el urólogo.

PB/MC