Especialistas recomiendan el uso de ciertos colores para crear espacios óptimos para estudiar y trabajar, dada importante incidencia que poseen en al aumento de la creatividad y la concentración de las personas. 

Estudios recientes han demostrado, en términos generales, que personas que estuvieron expuestas al color azul destacaron en el test de creatividad, mientras que las que estuvieron expuestas al color rojo obtuvieron mejores resultados en las pruebas de memoria y atención. 

Los tonos azules inducen a descubrir nuevas posibilidades, estimulando el pensamiento creativo y la resolución de problemas, mientras que el rojo fomenta la atención en los detalles, lo que favorece la lectura comprensiva y la memoria, pues impulsa una actitud de detención y alerta. 

“Los colores pueden estimular la actividad cerebral, beneficiando nuestro estado de ánimo e iniciativa de trabajo y comunicación”, advierte la directora de la Escuela de Diseño de Interiores de la Universidad del Pacífico, Carolina Montt. 

Montt agrega que “numerosos investigadores han concluido que el color tiene consecuencias sobre el sistema nervioso, la musculatura y la presión sanguínea. Esto produce asociaciones en el cerebro que pueden crear efectos relajantes o estimulantes en las personas, los que son necesarios de considerar de acuerdo a los propósitos que incorporemos en un programa de diseño”. 

PUB / LD