Foto: Agencia UNO (Archivo)

Un video grabado en México y publicado en Internet muestra cómo un perro corre persiguiendo a un auto en la carretera.

El autor de la grabación encara a la conductora del vehículo por abandonar a la mascota y le informa que publicará en la web las imágenes.

Esta situación no es ajena a la realidad de Chile.

La presidenta de Proanimal, Patricia Cocas, narró a Publimetro una situación similar que vivió en La Florida.

Hace más de un año Cocas vio cómo un perro perseguía un vehículo por lo que  se acercó al auto para confrontar al conductor.

“Fuimos persiguiendo el auto. Hicimos todo el seguimiento del perro y al final se lo quitamos e hicimos la denuncia”, explicó.

Según la animalista ésta es una situación muy común en Chile y se debe a la falta de educación de tenencia responsable. “Muchos casos son familias con hijos que compraron o adoptaron y que después los abandonan y al hacerlo qué ejemplo le dan a sus hijos”, aseguró Cocas.

La especialista explicó que muchas de las llamadas que reciben son de personas que quieren deshacerse de una mascota. “Una llamada típica es ‘me cambio de casa y no me puedo llevar al perro’”, dijo.

Ante estos llamadas les explican que abandonar es un delito por el que pueden llegar a cumplir tres años de cárcel por maltrato animal, pero Cocas aseguró que muchos de estos casos deben terminar con perros abandonados, “salvo algunos que se asustan”.

La animalista aseguró que los lugares alejados suelen ser el punto para dejar a las mascotas como el Cajón del Maipo y algunas cuestas a kilómetros de Santiago. “Hay más maldad cuando se bota al animal en un lugar inhóspito”, criticó Cocas.

Otras situaciones se dan en parques donde dejan a los canes amarrados a una banca o un árbol, o son atados a lugares donde se vacunan o cuidan animales y hasta hay quienes los llevan a un hotel de perros y nunca los van a buscar.

Ana Marie Gobels, dueña del hotel canino El Tulipán, explicó que el abandono es algo común en el rubro, pero ella ha tenido suerte, ya que sólo le ha pasado tres veces desde que abrió su negocio en 1999.

“Una vez fue con datos falsos, otra fue una niña que contrató una semana y se fue a Venezuela y me escribió que no pudo volver a Chile y otra me dejó una camada de cachorros”, explicó la holandesa.

Uno de los animales lo ha tenido por dos años, mientras que al resto le encontró hogar.

Para evitar estos casos han tomado medidas como anotar las patentes, pedir RUT y la mitad del pago de la estadía al dejar al perro.