Cada vez es más común ver en los trenes de Metro a dos singulares tipos de pasajero: aquellos que se dedican al comercio ambulante y los que deleitan con sus espectáculos musicales, a pesar que el reglamento de la empresa prohibe ambas acciones en la red.

Según cifras de Carabineros, luego de hacer un balance tras dos años de funcionamiento de la 60ª Comisaría, ubicada en estación Baquedano, en 2014 se registraron 1.403 infracciones a personas que ejercían el comercio ambulante en la red de metro, las que aumentaron en 1.136 casos para el año 2015, llegando a las 2.539 infracciones, lo que representa un aumento de un 81%.

En el caso de los espectáculos musicales, la cifras son considerablemente más bajas, pero también presentaron un alza, ya que en 2014 se registraron 198 multas por este motivo, mientras que en 2015 esas cifras se elevaron a 475.

Sergio tiene poco más de 20 años y comercializa rompecabezas como la “serpiente de Rubik” entre los pasajeros de la Línea 1. declara que está reuniendo dinero para pagarse sus estudios, y que esta nueva “veta” del ferrocarril subterráneo lo ha ayudado mucho.

“Puedo ganar hasta 30% o 50% más de lo que sacaba en las micros. Es que es más fácil recorrer la línea y en cada tren hay más clientela”, explica, y concluye que la vigilancia “no es tan complicada” porque “llevo los productos en mi bolso, y no es frecuente que los guardias estén vigilando dentro de los trenes”.

”¿Quién quiere echarle una moneda a mi amigo?" invita el vocalista de un dúo tropical a los pasajeros tras finalizar uno de sus números, presentado un día de mediados de este mes, a las 14:00 horas, dentro de un tren que circulaba en la Línea 2 entre las estaciones Parque O'Higgins y Los Héroes. El encargado de recaudar los aportes, que se identifica sólo como Manuel, reconoce que están bajo la vigilancia de los guardias del Metro.

"A nosotros no nos han quitado los equipos. De repente a algunos otros compañeros sí", relata. Y añade que a pesar del riesgo de ser descubiertos, el negocio de tocar en el Metro les conviene, debido a que es más fácil desplazarse en los convoyes. De hecho, dice que no tienen problema en compartir el “escenario” con otros grupos cuando se trata de un tren “cuncuna”, de los que cuentan con vagones unidos.

La mayor de la 60ª Comisaría de Baquedano, Alejandra Manríquez, señala en diálogo con Publimetro que “hay una ley y la función de Carabineros es cumplirla, pese a la molestia de algunos usuarios”. Agrega que “desde que nos instalamos en Baquedano, hemos aumentado la fiscalización, trabajando en conjunto con Metro y monitoreando constantemente la red para evitar estas situaciones”.

Desde Metro señalan que es difícil la fiscalización de los comerciantes ambulantes, considerando que las personas que realizan estas actividades cancelan su pasaje, no se puede prohibir su ingreso, por lo que sólo pueden ser controladas cuando son pilladas in fraganti cometiendo el ilícito al interior de los vagones.

Además hace un llamado a los pasajeros a no incentivar este tipo de actividades. La gerente de Asuntos Corporativos de Metro, María Irene Soto, destaca que “este tipo de actividades generan aglomeraciones y perturban el normal tránsito de las personas al interior de nuestros trenes y estaciones, provocando condiciones de riesgo“.

Sin embargo, destaca que se están buscando opciones para poder brindar un espacio a los espectáculos musicales. “Estamos revisando diversas experiencias que se han implementado en otros Metros del mundo, como Nueva York y Londres”, declara a Publimetro.

Concluye que “la idea es encontrar una solución que nos permita resguardar la seguridad de nuestros usuarios, y también entregarle a quienes realizan este tipo de actividades un espacio en el cual puedan implementarlas”.