El presidente de Bolivia, Evo Morales, inició este martes una inspección a la zona del Silala, en la región andina de Potosí para "demostrar al mundo" que son aguas que fluyen artificialmente hacia Chile y no un río internacional, como sostiene el país vecino.

"Venimos a ver el agua de esta región del Silala para demostrar al mundo entero que no es un río internacional sino aguas que salen de los bofedales (humedales), por tanto, (son) manantiales", dijo el gobernante antes de iniciar el recorrido por la zona, fronteriza con Chile.

Morales llegó hasta el lugar junto a sus ministros de Exteriores, David Choquehuanca; de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, y de Comunicación, Marianela Paco, además de varias autoridades locales, legisladores y periodistas para mostrar los canales construidos a principios del siglo pasado para llevar las aguas hacia Chile.

El mandatario boliviano anunció la semana pasada que su país demandará a Chile porque, según dijo, ese país hace un uso "ilegal" y "abusivo" de las aguas del Silala sin pagar por ello.

Bolivia defiende que el Silala está formado por vertientes cuyas aguas fueron canalizadas en 1908 al norte de Chile para el aprovechamiento de la empresa chilena Bolivian Antofagasta Railway.

Chile sostiene, a su vez, que se trata de un río internacional y su canciller, Heraldo Muñoz, mostró un mapa que acompaña el tratado bilateral de 1904 para respaldar la postura de su país.

La disputa sobre el Silala había estado hasta ahora en un segundo plano frente a la histórica reclamación de Bolivia a Chile de una restitución de su salida al Pacífico perdida en una guerra en 1879.

La nueva demanda será interpuesta ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, instancia donde Bolivia ya presentó una demanda contra Chile en 2013 para que se le restituya el acceso soberano al océano Pacífico perdido en una guerra en 1879.

El Gobierno chileno ha advertido de que defenderá los intereses de su país y responderá con una "contrademanda" si Bolivia hace efectivo su anuncio sobre el caso del Silala.

Morales felicitó a los indígenas que habitan en la zona y a las Fuerzas Armadas, que instalaron allí un puesto militar para sentar "soberanía" en la frontera con Chile.

"Tenemos una enorme responsabilidad como Gobierno para defender nuestros recursos naturales, para sentar soberanía en nuestras fronteras. Ahí las Fuerzas Armadas y los pueblos originarios son como una yunta que va sentando soberanía en esta región", dijo.

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