Los problemas de congestión de la capital son evidentes y, al igual que en las principales ciudades del mundo, se debe avanzar hacia la intermodalidad, que se entiende como la combinación de distintos modos de transporte en un trayecto, como por ejemplo ir al trabajo en bici, combinar con Metro y luego tomar un bus del Transantiago, pero ¿existe intermodalidad en Santiago?

El director del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (Cedeus) de la Universidad Católica y también director de Metro, Juan Carlos Muñoz, destaca que un primer paso para lograr la intermodalidad fue la integración tarifaria entre buses y el tren subterráneo con el inicio de Transantiago. “Uno puede moverse por la ciudad pagando un sólo pasaje y eso es fantástico. Eso pasa en muy pocas ciudades del mundo, por lo que la integración tarifaria es un aporte enorme a la intermodalidad”, señala.

Sin embargo, el experto comenta que ese fue un primer paso, pero que después de eso se avanzó poc, ya que a su juicio “tenemos un déficit severo de intermodalidad, porque cada modo se planifica y programa de manera independiente”.

Muñoz agrega que para resolver esto “es muy importante integrar bici con transporte público, por lo que sería interesante integrar el sistema de transporte público con las bicicletas públicas con la misma forma de pago”.

También destaca que los nuevos modos de transporte tienen que nacer integrados para fomentar la intermodalidad. “El nuevo teleférico (Bicentenario) que unirá el sector de Sanhattan con Ciudad Empresarial debería tener una cómoda integración desde el Metro y con una tarifa integrada”. Lo mismo con el proyecto de un nuevo tranvía en el sector oriente de la capital, a cargo de las municipalidades de Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea.

El director del Cedeus concluye que también los “taxis colectivos podrían integrarse tarifariamente al Transantiago, no necesariamente con las mismas tarifas, pero que distintos modos con el mismo medio de pago”.

Marcelo Sánchez, gerente de fundación San Carlos de Maipo, organización que participa del proyecto Mapocho 42K, señala que son varios los elementos que inciden en que hoy Santiago no sea una ciudad intermodal. En ese sentido indica que “el crecimiento del parque automotriz no ha ido de la mano con el desarrollo de infraestructura que permita diversificar la matriz de transporte”, y en ese sentido concluye que “la intermodalidad afecta directamente la calidad de vida de las personas, por lo que se requiere una más diversa conectividad”.

La directora de Comunicaciones del 5º Foro Mundial de la Bicicleta (FMB5), Daniela Suau, señala de manera categórica que en Santiago “no existe intermodalidad. Para darte un ejemplo, porque no existe integración tarifaria con la tarjeta bip! entre las estaciones de Metro y los estacionamientos para bicicletas”.

La activista pro bicicleta agrega en diálogo con Publimetro que “falta infraestructura que posibilite una interconexión entre distintos medios. No hay suficientes estacionamientos para bicicletas, y los proyectos que buscan crear nuevos biciestacionamientos no están en los lugares que deberían estar, que cuando tu cambias de modo de transporte”, y sentencia “el auto es el único medio que se privilegia, incluso sobre el transporte público. Se requiere un cambio de paradigma y entender que hay otros medios de transporte”.

En la misma línea, el urbanista Iván Poduje, hace mención a la integración tarifaria que menciona Muñoz como un punto de partida, pero argumenta que “no se aborda el aspecto físico que es muy relevante y dice relación con la infraestructura necesaria para la intermodalidad como estaciones de transbordo o transferencia (La Cisterna). Además es limitada en cuanto a abarcar otros modos como los trenes o tranvías”.

Concluye que otra clave es “facilitar la integración mediante infraestructura especializada. Hoy solo tenemos una estación intermodal en La Cisterna y necesitamos por lo menos cuatro más: en el norte, oriente, poniente. Además se requieren estaciones de Metro y trenes con estacionamientos para autos y bicicletas”. Finalmente, Poduje hace hincaipé en que se necesitan apostar por otros modos de transporte. “Además de buses, se requieren trenes suburbanos -hoy solo tenemos uno- tranvías o trenes ligeros, ciclovías y una red más extensa de Metro”, acota.