La visita de una comitiva boliviana a Chile, encabezada por el canciller David Choquehuanca, a los puertos de Arica y Antofagasta levantó la polémica entre ambos países producto del carácter de las actividades. Desde el país vecino, la visita calificada como un acto de inspección tras las denuncias de transportistas bolivianos a problemas en los puertos, mientras que en Chile se habló de una visita de carácter privado de la autoridad.

En respuesta a la polémica el canciller nacional Heraldo Muñoz informó que se determinó iniciar los trámites para revocar el convenio de visas diplomáticas entre Bolivia y Chile, mientras que la respuesta del mandatario altiplánico tras recibir a Choquehuanca fue  que “el mundo entero sabe qué trato recibimos de Chile”.

Para el director del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago, Fernando Estenssoro, hay que ver más allá de la provocación de la visita. Para el académico lo que hay acá es una clara muestra de que Bolivia y en particular el Gobierno y el partido de Evo Morales, está tratando de revertir los problemas internos del país.

Sin embargo, Estenssoro comentó a Publimetro cuáles fueron las irregularidades del viaje de la comitiva boliviana, que generaron los problemas entre ambos países.

“Esto no fue una visita de Estado en ningún caso”, aclara el académico quien recuerda que en América Latina los ciudadanos pueden viajar de un país a otro sólo con su carnet y sin notificar a nadie de su viaje.

“Con las autoridades el caso es otro, con las autoridades de los gobiernos, que son altas autoridades, cuando quieren tocar temas que son de gobierno a gobierno, o sea cuando no actúan como ciudadanos, existen protocolos propios de las relaciones internacionales y entre países, y se anuncian y se preparan”.

“Un canciller, un Presidente, no es cualquier ciudadano, es una persona que cumple altas labores en su país”.

El profesor de la U. de Santiago aclara que eso no impide que una autoridad realice una visita privada a otro país, aunque advierte que en esos casos también existen protocolos que deben cumplirse. “Cuando una autoridad viaja de carácter privado lo puede hacer, pero se anuncia, porque existen en las relaciones entre estado acciones de educación y de conducta”.

En este caso, explica Estenssoro el anuncio se realiza para coordinar los temas asociados a la seguridad de la visita. “En Chile, un señor que se llamaba Augusto Pinochet se le ocurrió ir a hacer un viaje privado a Inglaterra y por eso mismo lo tomaron preso”.

Sobre el caso de Bolivia, el académico puntualiza que lo sucedido es que Choquehuanca se valió de lo que establece el tratado de 1904 para realizar la visita.

“No viene en un viaje de estado, porque actuó valiéndose de los derechos ciudadanos. Él no dijo señores del gobierno de Chile voy a hacer una visita de Estado, sino dijo voy ir a chile e inspeccionar las cosas que tengo en Chile”.

“Pero él viene como canciller, lo hace con el apoyo del gobierno, montan toda una parafernalia política mediática, o sea es una acción planificada por el Estado boliviano con fondos del estado y viene a Chile y genera esta situación”, plantea el académico.

“El problema es que el no anuncia, no le avisa formalmente al estado de Chile por los protocolos que se establecen”.

Por lo mismo, afirma que al venir de manera como ciudadano, tampoco el gobierno de Chile está obligado a recibirlo, por lo mismo, asegura que el fin último del viaje fue claramente “provocar una confrontación entre los estados”.

Estenssoro, agrega que “Chile formalmente va a tener que hacerse cargo de una política inusual, extraordinariamente agresiva del gobierno boliviano y que si bien ellos plantean una imagen y un discurso de víctima es una política extraordinariamente agresiva, que creo que está sorprendiendo incluso a las autoridades”.  

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