A diferencia de la tendencia que hace una década se vienen implementando en el centro de la capital, restringiendo las áreas verdes en el casco de Santiago Centro para dar paso a una ciudad de cemento, tal como ocurrió con la Plaza de Armas y el Palacio de Tribunales, entre otras obras de infraestructura, el experto de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile, Alexis Vásquez, recalcó la importancia de reconsiderar el uso de espacios verdes para regular las inundaciones.

“El diseño de nuestras ciudades no ha sido sensible al agua ni a los ciclos del agua. Por ejemplo, la proporción de superficie impermeable (cemento) de nuestras ciudades genera que tengamos problemas cada vez que llueve. Cuando el Gran Santiago considera tasas de impermeabilización del 80 por ciento es evidente que vamos a tener problemas con el agua, porque si el suelo está sellado pierde la capacidad de infiltración, de actuar como esponja y regular las inundaciones”, dijo Vásquez al portal Uchile.online.

El experto aseguró que “el desarrollo de infraestructura no ha tenido la velocidad suficiente para alcanzar el desarrollo de la ciudad” y que además no se consideran los espacios claves para el funcionamiento ecosistémico, tal como lo demuestran “la inundación del Río de las Minas en Punta Arenas, o en Copiapó el caso de la Quebrada de Paipote”, ejemplifica el académico, quien asegura que “lo que antes era humedal y que amortiguaba inundaciones está siendo urbanizado, porque es drenado, se deja que se sequen y se construye. Estamos en constante colusión con los procesos naturales” y esto genera crecientes conflictos en los que nuestras ciudades no estarían preparadas para ciertos escenarios, incluso los más comunes.

Calidad del agua

El académico Alexis Vásquez explicó que para mitigar futuras inundaciones es clave, mantener espacios que puedan proveer ciertos servicios ecosistémicos, “porque toda el agua que precipita termina escurriendo, y cuando escurre de forma superficial tenemos problema de cantidad de agua, pero también de calidad. Mientras el agua pasa una mayor cantidad de tiempo en superficie, lavando calles, estacionamientos, se contamina más”.

Para evitar que haya problemas con cada lluvia, el experto aseguró que se debe “considerar en el diseño urbano de nuestras ciudades una mayor proporción de espacios verdes que nos ayuden, por ejemplo, a mitigar el problema de las aguas lluvias. En contraposición a la infraestructura gris como los colectores de agua lluvia, la infraestructura verde, como los canales de drenaje con vegetación a los lados, humedales artificiales, lagunas, cumple varias funciones. No sólo gestiona el agua, sino que también proporciona espacios de recreación, aumenta el valor de las propiedades alrededor, provee de hábitat a ciertas especies, entre otras características”, lo que permitiría además una mejor absorción por parte de los suelos.