Especialistas de distintos países de América Latina participan en un diplomado que se dicta en Chile y que se orienta a desarrollar estrategias que potencien las Comunidades de Aprendizaje. La actividad es organizada por la Facultad de Psicología de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), el instituto Natura, Focus y Crea de la Universidad de Barcelona.

El diplomado comenzó este lunes 9 de mayo y se extenderá hasta el próximo viernes 13. Participan educadores, sociólogos, psicólogos educacionales, administradores públicos, sociólogos y técnicos superiores en educación, interesados en convertirse en formadores de comunidades de aprendizaje provenientes de Chile, Argentina, Colombia, Perú y México.

Entre los expositores se cuentan Rocío García Carrión, investigadora del Centro Especial de Investigación en Teorías y Prácticas Superadoras de la Desigualdad (Crea) de la Universidad de Barcelona; Adriana Marigo, representante del Núcleo de Investigación y Acción Social y Educativa (Niase) de la Universidad Federal de San Carlos, y Renata Grinfeld, quien cuenta con una amplia experiencia como coordinadora de formación en Argentina, Chile, Perú, Colombia y México por el Instituto Natura. El decano de la Facultad de Psicología de la UAI, Jorge Sanhueza, también tiene activa participación en su calidad de formador de este tipo de comunidades.

La idea de formar Comunidades de Aprendizaje surgió en el Crea y en 1995 comenzó a ser aplicada en centros educativos de España. Actualmente está presente en Brasil, Argentina, Chile, México, Perú y Colombia a través del apoyo que le ha brindado la empresa de cosméticos Natura en toda la región latinoamericana.

El modelo se funda en fomentar la participación e interacción con la comunidad educativa, especialmente las familias, los parientes, amigos y vecinos de los estudiantes. Sobre la base del aprendizaje dialógico, los establecimientos incorporan nuevas maneras de enseñanza, como tertulias literarias, bibliotecas tutorizadas, grupos interactivos, formación de familiares y participación interactiva de la comunidad.

En Europa, las Comunidades de Aprendizaje han mejorado todos los índices relativos al aprendizaje, la convivencia y la cohesión social, y contribuyen a reducir los índices de abandono, repetición y fracaso escolar.

En Chile, el primer colegio en sumarse a este modelo fue el de Alto Hospicio. Hoy el modelo está presente en Padre Hurtado, Melipilla, Cerrillos, Coronel, Vicuña, La Serena, La Pintana y Colina, conformando una Red de Comunidades de Aprendizaje que ha beneficiado hasta ahora a más de 3.500 niños.

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