La restricción vehicular que afectará a catalíticos a partir de mayo de 2017, medida que es parte del plan de descontaminación anunciado por el gobierno, obligará a cerca de 219 mil vehículo a no circular por las calles de Santiago, en un hecho que exigirá que otras alternativas de transporte se hagan cargo de trasladar a estas personas.

Transantiago, Metro y bicicleta son algunas de las alternativas con que actualmente cuentan los santiaguinos para suplir el uso del automóvil. Sin embargo, vale la pena preguntarse si estos medios ¿serán capaces de responder a esta demanda?

Ricardo Hurtubia, investigador del Instituto Milenio de Sistemas Complejos de Ingeniería (Isci), cree que las personas se cambiarán “al transporte público y unos pocos a bicicleta”. En el caso del Transantiago, el experto cree que el sistema debiera estar preparado "ya que funciona mejor con menor cantidad de vehículos. Por ese lado no debería haber problema”, aseveró.

No obstante, el docente de la Universidad Católica considera que quienes prefieran un medio no contaminante como la bicicleta no contarían con la misma suerte “dado que no existe cultura ni infraestructura específica”, salvo en unas pocas comunas de la capital.

Menos optimista es Ernesto Gramsch, doctor en Física de la Universidad de Santiago (Usach) y experto en contaminación atmosférica. “No veo que haya alternativa a los vehículos. Transantiago no ha cambiado nada desde el año pasado y el tren subterráneo está colapsado, las personas que tengan restricción vehicular van a seguir usando el auto”. Al respecto agregó que de no haber buenas alternativas “probablemente aumente la compra de autos e incluso se prefiera desacatar la restricción".

El experto de la Usach propone resurgir al tren como alternativa, muy utilizada en las grandes ciudades latinoamericanas pero actualmente no contemplada como medio de transporte urbano para Santiago. "Debería tratarse de usar las líneas que están disponibles, y ver si es posible tener, por ejemplo, conexión desde Estación Central a San Bernardo, y que esta funcione con la frecuencia del Metro”, señaló.

El plan de descontaminación “Santiago Respira” incorporará la restricción vehicular para autos catalíticos anteriores a 2012. La norma regirá desde el 1 de mayo al 31 de agosto de cada año e impedirá cada día circular a dos dígitos, mientras que en episodios ambientales el número aumentará a cuatro.