El Arzobispado de Santiago, luego de haber concluido el proceso judicial penal realizado a instancia de la Santa Sede en el Tribunal Interdiocesano de Santiago en contra del presbítero Manuel Enrique Hervia Olave, denunciado por supuesto abuso sexual de menores, comunica que el fallo es absolutorio.
 
Por consiguiente, el padre Hervia puede reintegrarse al ministerio sacerdotal sin ninguna restricción, en concordancia con lo que estime el Arzobispo de Concepción, arquidiócesis en la cual el sacerdote está incardinado.

Ante el fallo, el religioso indicó que "esta sentencia absolutoria canónica viene a confirmar lo mismo que ya los tribunales de justicia del Estado chileno habían establecido en abril del 2013.

"Quiero reafirmar, junto a la Iglesia, que abusar de un niño, una niña o un joven es un pecado espantoso y un delito grave, especialmente aberrante cuando es un clérigo al que se le confía el cuidado de personas vulnerables", agregó.

"Por lo mismo, haber sido públicamente acusado de este delito ha sido especialmente doloroso para mi, para mi familia y para personas y comunidades a las que he servido, procurando siempre ser fiel al Evangelio", manifestó.

Por último, Hervia señaló que "ahora que se ha establecido la verdad y se ha hecho justicia, me dispongo en humildad a reisentarme en la vida eclesial al servicio de mis hermanas y hermanos. Todo lo vivido en este tiempo lo pongo como ofrenda en mi camino sacerdotal ante el Padre de misericordia".

Cabe mencionar que el sacerdote diocesano fue capellán de la Posta Central y de los colegios Compañía de María de Seminario y Apoquindo

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