El fiscal a cargo del caso Caval, Sergio Moya, se refirió a la declaración tomada a la Presidenta Michelle Bachelet el pasado 24 de mayo en La Moneda, en calidad de testigo del caso.

“Fue una diligencia que se dio en términos muy normales. Se obtuvo toda la información que estábamos buscando. Hubo un claro ánimo de cooperación, declaró sin la asesoría de nadie, declaró sola”, dijo Moya a La Tercera, sobre la indagatoria que fue anunciada el día viernes por el ministro del Interior, Jorge Burgos.

El persecutor indicó que la declaración de la mandataria “generó nuevas diligencias”, razón por la que se decretó una reserva de 40 días sobre ella.

Por lo mismo, Moya insistió que las declaraciones de la Presidenta Bachelet no se publicarán antes del plazo estipulado, con el fin de no alterar el curso de las investigaciones.

El fiscal aseguró además, en entrevista con El Mercurio, que no existe una querella o denuncia en contra de Bachelet.

“Nadie ha formulado ni denuncia ni una querella a su respecto”, precisó.

Escuchas telefónicas

Respecto de la polémica surgida tras la filtración de las escuchas telefónicas del operador político y gestor inmobiliario de Caval, Jorge Díaz, el fiscal sostuvo que tras diversos análisis a las escuchas, tienen la convicción de que él sabía que estaba siendo escuchado, o lo sospechaba.

“Muchas cosas que hizo fue para dejar plasmado en las escuchas algunos hitos importantes para la estructura de su estrategia de defensa; sumado al conocimiento que tenía de la carpeta de investigación”, detalló.

Pese a que en las escuchas telefónicas, Díaz acusó que Bachelet tenía que quedarse con “al menos mil millones”, Moya descartó que el gestor inmobiliario haya mantenido sus dichos en la declaración ante la Fiscalía.

“No forma parte del relato que el propio imputado, libre y espontáneamente, prestó ante el fiscal”, sostuvo.

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