El próximo 31 de mayo se conocerá la decisión de la Segunda Sala de la Corte de Apelaciones, luego que la Fiscalía de Ovalle apelara al fallo que dejó libre a un hombre condenado por femicidio frustrado, tras considerar la infidelidad de su esposa como un atenuante.

La presentación del Ministerio Público busca anular la sentencia que favoreció a Marco Antonio Barraza, quien atacó a su cónyuge con una tijera de podar y le provocó heridas múltiples en la cara, el cuello, un hombro, el tórax y la mama derecha.

El atacante también le provocó a su mujer una fractura de carácter grave en el cráneo. Todas las lesiones, de no mediar atención médica eficaz y oportuna, comprometían la vida de la víctima.

Además, el fiscal Herbert Rohde señaló que la reparación de 600 mil pesos a la que fue condenado Barraza en favor de su esposa, es exigua.

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