El fiscal regional oriente Manuel Guerra conformó en diciembre pasado un equipo especial de persecutores para investigar la ola de "portonazos" que afectaban al sector.

Tras días de indagaciones, lograron una serie de antecedentes para poder afrontar este tipo de delitos, que durante entre 2014 y 2015 dejó cerca de 500 casos.

El persecutor indicó a La Tercera que “hemos establecido los horarios donde estos hechos se generan, los modus operandi, el tipo de vehículos sustraídos, los medios empleados para cometer el delito. Se decretó de manera obligatoria que los fiscales que están de turno se constituyan en el sitio del suceso, junto a la policía especializada, para obtener la mayor cantidad de información posible”.

En ese sentido, Guerra instruyó que tras constituirse un delito de esta índole, se debe tomar declaración de forma inmediata a víctimas y testigos, pedir el registro de las cámaras de seguridad y efectuar un análisis de evidencias genéticas para de esta manera poder dar lo antes posible con los antisociales.

El trabajo además reveló el horario en donde ocurre la mayoría de los "portonazos". “Estos robos ocurren mayoritariamente entre las 21.00 hasta las 2.00 de la madrugada. Se ejecutan los jueves, viernes y sábados”, afirmó.

“Estos delincuentes operan en grupos de no menos de tres sujetos, habitualmente llegan al lugar en un vehículo robado -sustraído pocas horas antes del 'portonazo'- y claramente van detrás de ciertos modelos de automóviles, que son solicitados por terceros para ser clonados o para obtener sus partes o piezas y utilizarlas en otros vehículos distintos. Son robos por encargo, en la zona Oriente hay robos mayoritariamente de Mercedes Benz, BMW”, añadió. 

Guerra enfatizó que "nuestra hipótesis es que hay un poder comprador detrás, que encarga ciertos vehículos y que luego, los delincuentes que ejecutan los robos, lo que hacen es ir, observar, seguir a las personas y perpetrar el hecho cuando se den las condiciones”.

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