La Fundación Daya informó que en la localidad de Quinamávida, Región del Maule, se dio inicio a la cosecha de la mayor plantación de cannabis sativa para uso medicinal de Latinoamérica.

Del fundo, que hoy cuenta con 6.440 plantas, se espera obtener una tonelada y media de floraciones (cogollos), con los que Knop Laboratorios fabricará fitofármacos que beneficiarán a 4.000 personas de 20 municipios.

“Este es un día importante. Queremos que sea la primera cosecha de muchas que van a venir en los países latinoamericanos“, señaló Ana María Gazmuri, directora ejecutiva de Fundación Daya, organización para la promoción e investigación de terapias alternativas que promueve la iniciativa.

El objetivo del proyecto es generar tres grandes estudios clínicos que serán desarrollados por el Instituto Nacional del Cáncer y los Hospitales San Borja Arriarán y Las Higueras de Talcahuano, que se realizará con pacientes con enfermedades oncológicas, epilepsia refractaria y dolores crónicos no oncológicos.

“Esta es una plataforma colaborativa que gestamos junto a 20 municipios, la Universidad de Valparaíso, Laboratorios Knop y tres instituciones de salud, y creemos que este es un paso importante para avanzar en Chile en la generación de ciencia y conocimiento sobre la terapia del cannabis“, agregó Gazmuri.

Durante el primer día de cosecha, hubo representantes de Mamá Cultiva, organización hermana de Fundación Daya, presidida por Paulina Bobadilla, que agrupa a madres de diversos puntos del país con niños con epilepsia refractaria y que se tratan con cannabis.

Las madres estuvieron apoyando en el proceso de cosecha. Además, se contó con la presencia de dos representantes de la Universidad Federal de Sao Paulo, Brasil.

“Fue un día lleno de emociones porque lo que se veía tan lejano, una larga lucha se está concretando gracias a este cultivo”, comentó Bobadilla, quien agregó que “como Mamá Cultiva tenemos un montón de esperanzas, porque antes se hacían las cosas por ensayo y error y ahora es algo más concreto y estandarizado, porque la medicina se fabricará en un laboratorio, y nosotros necesitamos de eso”.

Por otro lado, Paulo Orlandi Mattos, representante de la Universidad Federal de Sao Paulo, comentó que “desde 2013 sabemos del trabajo que se está realizando con el cannabis medicinal en Chile gracias a Fundación Daya, y queríamos conocer su trabajo pionero en Sudamérica para replicar la experiencia en Brasil”.

Actualmente son 100 personas del sector de Quinamávida las que están realizando los trabajos de cosecha, y se espera que el proceso demore un mes y medio.

PUB/VJ