Tras años de polémicas entre autoridades y la ciudadanía, el Ministerio de Obras Públicas anunció la fecha definitiva en que se licitará el proyecto de Autopista Américo Vespucio Oriente (AVO) II, el que cedió a las presiones de los vecinos de las cuatro comunas involucradas y finalmente se construirá soterrada, y no en superficie como se pretendía. 

 

Se trata de una autopista que se extenderá a 40 metros de profundidad, bajo las avenidas Américo Vespucio y Ossa, y bajo la Línea 4 del Metro, entre las estaciones Príncipe de Gales y Los Presidentes, involucrando a las comunas de La Reina, Peñalolen, Macul y Ñuñoa. Contempla tres pistas por sentido para el flujo vehicular, con tres entradas y dos salidas.

 

El ministro Alberto Undurraga se refirió a la polémica que generó el primer proyecto con los vecinos, y destacó el acercamiento de los 4 alcaldes involucrados al asumir su mandato, para llegar a un acuerdo que satisficiera a todas las partes. “ Esto generó un conjunto de mesas de trabajo técnicas y ciudadanas y después de un proceso largo, hemos llegado a la convicción de iniciar ya el proceso final de licitación de AVO II”, acotó. 

 

Para el intendente metropolitano, Claudio Orrego, esta propuesta “es una nueva forma de construir infraestructura urbana en Santiago”, mientras que la alcaldesa de Peñalolen, Carolina Leitao, destacó la presión ejercida por la ciudadanía en torno a este proyecto y manifestó que “seguiremos participando junto a los vecinos para que puedan opinar a lo largo del proceso de esta gran obra”.

 

La nueva infraestructura vial no sólo contempla la construcción del túnel, también se intervendrá la superficie con nuevas áreas verdes, ciclovía, corredor para el transporte público y obra de paisajismo, considerando 3 hitos urbanos: Príncipe de Gales, Plaza Egaña y Rotonda Grecia. 

 

Consultado por Publimetro, el decano de la Facultad de Arquitectura de la UDD, Pablo Allard, asegura que “l a propuesta permitirá hacer frente a uno de los principales cuellos de botella que tenía la conectividad intercomunal norte-sur en el sector oriente de la capital”. 

 

El también director del Consejo de Políticas de Infraestructura, agrega que tras los primeros cuestionamientos “lo que vemos aquí es que en la medida que el país se desarrolla, hay más cuidado y conciencia de procurar una mejor inserción urbana de estas infraestructuras, y hoy contamos con más recursos y herramientas para generar procesos más participativos y sustentables”. 

 

 

A partir de julio de este año el Ministerio de Obras Públicas hará el llamado a licitación, con un plazo de recepción de ofertas para el final de 2016 y una adjudicación de concesión a la empresa constructora para el primer trimestre de 2017. El inicio de las obras debe concretarse en 2018 y considera cuatro años de ejecución para ser inaugurada en 2022. 

PUB/CM/DIG