"No es una buena noticia para la libertad sindical ni para el país". 

Con estas palabras el Gobierno, a través del vocero Marcelo Díaz, manifestó su rechazo a la decisión del Tribunal Constitucional de acoger los requerimientos de la oposición relacionados a la titularidad sindical y la extensión de beneficios, dando un duro golpe al ejecutivo en aspectos fundamentales de la reforma laboral. 

Sobre los pasos a seguir, Díaz aseguró que el Gobierno esperará a conocer el texto que proclama el fallo del TC, una vez analizado el mismo, el vocero indicó que evaluarán los caminos a seguir dentro del ordenamiento jurídico vigente, sin descartar un posible veto. 

En la conferencia de prensa, junto a Díaz se encontraban los titulares del Trabajo, Ximena Rincón, y Hacienda, Rodrigo Valdés.

Rincón enfatizó  en la legalidad del Tribunal Constitucional, sin embargo afirmó que la decisión reafirma que la Carta Magna "no es la casa que alberga a todos y todas". 

A su vez, la ministra enfatizó en que "el Gobierno cumplió lo que se prometió y la Nueva Mayoría ha respaldado al Gobierno. Es la oposición la que ha emitido este fallo"

Por su parte, el ministro de Hacienda complementó los posibles caminos a los que podría optar el Gobierno tras esta decisión, asegurando: "Hay múltiples configuraciones para poder cambiar lo que hay ahora". 

La legislación chilena prohibe al Gobierno a apelar al fallo del Tribunal Constitucional. 

PUB/SVM