Dentro de las universidades privadas que no cuentan con el beneficio de la gratuidad se encuentra la Universidad Central, producto de que sólo cuenta con tres años de acreditación y la política implementada por el Gobierno exige por lo menos cuatro. 

Es por esto que la Junta Directiva de la institución está evaluando tomar medidas para lograr que el Gobierno baje la exigencia y sólo sea requisito el estar acreditado, sin considerar la cantidad de años. El presidente de la junta, Ricardo Napadensky, señáló al respecto que “vamos a ir a todas las instancias necesarias, llegaremos hasta el Tribunal Constitucional para que esa discriminación arbitraria no siga y no vuelva a ocurrir en 2017”, según publica hoy el matutino La Tercera.

Napadensky señala que “¿cuál es la diferencia que hay entre un plantel con cuatro años de acreditación y uno que tiene tres? Si la universidad está acreditada, debe ser ayudada en todas las instancias para mejorar su acreditación", agregando que a su juicio "no debe ser sancionada de antemano, porque castigan a una comunidad entera”.

 

Según cifras de la institución, la Universidad Central cuenta con el 60% de sus alumnos en condición de vulnerables, “por eso creemos que ellos tienen derecho a exigir mejores condiciones también. No puede ser que estos estudiantes, que tienen las mismas carencias que los que hoy tienen gratuidad, no tengan la misma posibilidad por un tecnicismo. Porque el criterio de cuatro años de acreditación fue un acuerdo que no dejó de lado la discriminación arbitraria”, comenta.

Napadensky concluye argumentando que la discriminación arbitraria se hace evidente en el hecho de que actualmente “hay planteles estatales que no cumplen con esos cuatro años. Lo dijimos públicamente y sostenemos la misma posición ahora”.

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