Un grupo de la ONG internacional ambientalista, Greenpeace, llegó hasta Chiloé para investigar la denuncia de pescadores de la zona, quienes reclaman que la marea roja fue producto del vertimiento de salmones muertos al mar.

El equipo de ecologistas arribó a Ancud para para recoger información que podría permitir evaluar las denuncias sobre un presunto vertimiento de salmones a una distancia menor a la establecida por la norma.

“Estamos en Chiloé para investigar y documentar las reales causas de la masiva muerte de especies marinas en la zona. Vamos a denunciar a los responsables y exigir reparación. Para esto estamos hablando con las comunidades, familias y pescadores locales acompañándolos en esta tragedia”, señaló la agrupación.

“Agradecemos a todos las personas que en estos momentos nos dan su testimonio, lo que nos permitirá tener mayor información de todo lo que está ocurriendo”, agregaron.

En la región de Los Lagos, los pescadores y algunos expertos sostienen la hipótesis de que producto de este vertimiento de salmones se habría producido la marea roja o, al menos, la habría propiciado.

Por esto, es que el Gobierno anunció que realizará un estudio científico independiente para aclarar y transparentar si es que esta situación afectó o no a la zona.

PUB/CM