Las asociaciones de funcionarios de Gendarmería continúan sus críticas a la gestión de Javiera Blanco en el Ministerio de Justicia. Los dirigentes denunciaron que los asesores ministeriales nombrados desde la cartera de Gobierno han sido ubicados para influir como operadores políticos al interior del servicio, y de esa manera, presionar en la contratación de militantes de la Nueva Mayoría sin trabajo.

La Asociación Nacional de Oficiales Penitenciarios (Anop) y la Asociación Nacional de Suboficiales y Gendarmes (Ansog), revelaron esta presunta estructura con fines políticos que habría rodeado al renunciado director nacional Tulio Arce, ejemplificando aquello en Fernando Flores, involucrado en la reincorporación de un concejal RN por expreso pedido de la ministra Blanco, tras solicitud del senador Manuel José Ossandón (RN).  

Los funcionarios señalaron que Flores fue un asesor designado directamente por el Ministerio. “Ese es uno de los cargos ministeriales  a los que se refiere la ministra en que tiene facultad para contratar”, afirmó a Publimetro Alberto Figueroa, presidente de Anop.

El dirigente agregó que el caso de Flores no es el único en Gendarmería e indicó que David Cabezas y Marcos Riveros eran funcionarios que cumplían las mismas funciones.

“Los ponen ahí para manejar cargos y llevar personal que no está trabajando y son militantes políticos”, sentenció Jorge Pinochet, vocero de Ansog.

“Hay que estar militando en algún partido de la Nueva Mayoría para encontrar trabajo”, cuestionó el dirigente.

Pinochet advirtió la presencia de tres grupos partidistas al interior de Gendarmería, quienes representarían al PPD, DC y PRSD. “A través de ellos va ingresando personal civil a Gendarmería, no uniformados*”, denunció.

Eran quienes “presionaban al director para contratar a personas”, indicó Figueroa.

Sobre la responsabilidad que habría tenido Tulio Arce en esta práctica, Pinochet admite que el renunciado director fue escogido “con pinzas”, ya que se sabía de antemano que él obedecería “todo lo que le decían del ministerio y el bloque de gobierno”. “El no puso ninguna traba a las contrataciones. Si no lo hacía lo iban a sacar a los dos o tres meses”, aseveró.

“El ministerio hoy se puede lavar las manos, pero efectivamente ejercía presiones sobre el director y los asesores para contratar a personas. La permanencia depende de la sumisión, al sometimiento que se tenga con ellos”, replicó Flores.

En el caso de Aparicio, actual jefe de gabinete de la ministra Blanco, y según los funcionarios de Gendarmería “el hombre de confianza” de la autoridad. Él actuaría como encargado de “los hechos irregulares, así no sale ella nombrada”, señalaron desde Ansog.

Al ser contactado por Publimetro Carlos Aparicio se negó a declarar sobre su participación en los hechos. “No vamos a opinar”, señaló.

PUB/SVM