Un contundente rechazo a la decisión del Gobierno de vetar la reforma laboral y eliminar los pactos de adaptabilidad del proyecto de ley tuvo el presidente de la Unión Demócrata Independiente Hernán Larraín. 

"La verdad es que deja a la reforma laboral en una situación muy difícil, demostrando el deterioro que hay al interior del Gobierno que no es  capaz de resolver problemas relevantes", sostuvo el timonel gremialista.

"Con esta fórmula se terminan los pactos de adaptabilidad, estos son los mecanismos que permitirían flexibilizar el trabajo y es la más importante señal de modernización que tenía este proyecto. Se favorece a la concentración sindical, ya que se suprimen los grupos negociadores y no hay intención de regularlos o mejorar su existencia", aseguró.  

Larraín sostuvo que la enmienda tal como está, está llena de "ambigüedades y contradicciones", lo que generaría "una tremenda judicialización en el proceso laboral y en las relaciones entre trabajadores y empleadores". 

Con respecto a las acusaciones que el Ejecutivo realizó en contra de Chile Vamos por negarse a acordar una salida para mantener la norma de titularidad laboral rechazada por el Tribunal Constitucional (TC), el senador confirmó las negociaciones, sin embargo, cuestionó que en todas ellas el Gobierno condicionó el acuerdo a que desde la oposición se "pasara a llevar el fallo del TC". "Le hemos dicho el gobierno que no nos prestamos para burlar a las instituciones, si nos hemos dados reglas del juego es para respetarlas", señaló. 

"Aquí ha ganado la ministra del Trabajo junto a la CUT y al Partido Comunista, pero han perdido la DC y los pocos sensatos y moderados que van quedando en el Gobierno, porque luego del cambio de jefe de gabinete estamos con gente "yes men" que son los que no hacen nada para cambiar las cosas y mejorar las relaciones del país", sentenció Larraín.  

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