Desde hace cuatro meses un hombre se encuentra viviendo a cinco metros de profundidad, en el interior de una alcantarilla en el centro de Santiago. 

En medio de una plaza de Blanco Encalada, Óscar Quezada de 55 años, ubicó su hogar en un drenaje de aguas lluvias. Ahí tiene una pieza improvisada y su habitación, la que a pesar de estar en un lugar donde habitualmente hay basura, se encuentra ordenada. 

Las autoridades de la comuna de Santiago -de acuerdo con la información entregada en Chilevisión-  están preocupados por el estado de Quezada, quien tiene problemas de alcohol, y están buscando la forma de ayudarlo para sacarlo desde la alcantarilla en la que actualmente habita. 

Por lo mismo están trabajando en apoyarlo a través de programas de reinserción y la entrega de un subsidio de arriendo, que le entregaría recursos financieros al hombre para arrendar una pieza por al menos dos meses mientras encuentra un trabajo, aunque sea informal, para poder mantenerse.

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