El Hospital Regional de Talca confirmó el fallecimiento de las siamesas Wesney y Emely Barriga que nacieron el domingo 19 de junio pasado, unidas por el tórax y compartiendo el corazón. Su expectativa de sobreviviencia era muy baja.

Su deceso se produjo en la tarde de este sábado en la Unidad de Neonatología del recinto hospitalario, donde también se encuentran los padres, recibiendo asistencia psicológica.

Entre las dos niñas más de cuatro kilos y compartían un corazón malformado de seis cavidades.

El director del hospital, Alfredo Donoso, ya había señalado que las expectativas de vida eran pocas, "porque esta malformación del corazón con seis cavidades no permite la separación de las siamesas".

"En algunos casos, se separan y quedan los dos niños vivos o en otros se privilegia la vida de uno de ellos, pero en este caso parece que ninguna de las opciones es posible”, había afirmado.

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