La hospitalización domiciliaria se ha convertido en una eficiente alternativa a la hora de disminuir el número de pacientes internados en la red asistencial, y de esta forma intentar evitar colapsos como los vividos durante agosto en los hospitales San José y San Juan de Dios.

Compuestas por equipos multidisciplinarios de profesionales y técnicos, estas unidades son capaces de atender a más de un centenar de personas en periodos críticos de enfermedades respiratorias, y gracias al uso de la tecnología sus capacidades han ido en constante alza.

En el caso del hospital Doctor Sótero del Río, en Puente Alto, la Unidad de Hospitalización Domiciliaria atiende en época no invernal a cerca de 80 pacientes, principalmente derivados a sus casas desde pediatría y maternidad, y llegan hasta las 130 personas en periodos de campañas de invierno.
“El objetivo es que los pacientes puedan ir a su domicilio con las comodidades de estar en su casa, pero con la seguridad de tratamiento tal como si estuvieran hospitalizados”, explicó a Publimetro Oscar Calderón, médico jefe de la unidad.

La experiencia del Sótero del Río permite liberar a diario más de 20 camas, de las que entre 10 y 15 corresponden a personas que ingresan por Urgencias, convirtiéndo ello en el ”objetivo principal” de la atención domiciliaria.  

Entre los requisitos que debe cumplir un paciente para acceder a este tratamiento, está el poseer un tutor que no lo deje solo en su domicilio y que la patología pueda ser atendida de esta forma, a partir de allí, la persona es visitada y evaluada a diario por el equipo médico.

Chile es pionero en Latinoamérica en este tipo de atención, dado que nuestro país cuenta con la primera “clínica virtual” de la zona. Con diferentes licitaciones adjudicadas con el Servicio de Salud Sur Oriente, Accuhealth es vanguardista en atención médica a distancia.   

“Buscamos romper el paradigma de la salud centrada en el hospital y pasar a una salud centrada en el paciente”, enfatiza Pablo Felagaer, fundador e ingeniero informático de la marca.

La empresa instala en los domicilios equipos de telemonitoreo que transmiten la información del paciente de forma inalámbrica a un centro de operaciones, lugar resolutivo en que médicos y enfermeros “reciben, analizan y reaccionan en cada caso particular”.  

“No reemplazamos el cuidado crítico, pero posibilitamos generar una mayor rotación de camas y una alta temprana hospitalaria”, advirtió.