El obispado de Arica informó a través de un comunicado que tras la participación del sacerdote diocesano Mario Maldonado Pizarro en una agresión física a una mujer, episodio ocurrido el viernes 1 de abril, decidió separarlo “temporalmente” de sus funciones. 

“El obispo diocesano, Mons. Moisés Atisha, quien se encuentra fuera de la diócesis para participar en la 111ª Asamblea Plenaria del Episcopado, ha reaccionado con estupor frente a este inexplicable suceso, frente al cual ha expresado su categórico rechazo”, señaló la Iglesia. 

Por esto, se dispuso que el mencionado sacerdote temporalmente no ejerza públicamente su ministerio y aseguraron que a través del Vicario General de la diócesis se ha procurado tomar contacto con la persona agredida para expresarle la solidaridad y cercanía de la Iglesia, pedirle perdón por el daño causado, informar las disposiciones que se están tomando y ofrecer su disponibilidad y apoyo. 

El monseñor Atisha expresó que nunca la violencia es camino y que “en este caso particular la situación es particularmente grave, tratándose de una mujer la persona violentada y siendo el agresor un sacerdote, persona llamada a ser signo del amor de Dios y de su paz”. 

El episodio ocurrió en la bencinera Petrobras de Avenida Velásquez, en Arica, luego de que el religioso no pudiera estacionar su auto debido a que el vehículo donde la estudiante viajaba como copiloto estaba mal estacionado. 

Frente a esto, el cura Maldonado golpeó a la universitaria, quien resultó con moretones en los brazos, por lo cual fue detenido por Carabineros y puesto a disposición del Ministerio Público, dejándolo en libertad a la espera de su formalización por lesiones leves.