En prisión preventiva quedaron diez de los once sospechosos detenidos de participar en el crimen del matrimonio Luchsinger-Mackay tras el intenso operativo desarrollado esta jornada por la Policía de Investigaciones (PDI).

El fiscal Andrés Chiffelle detalló durante el control de detención que la pista clave para dar con los arrestados fue la declaración voluntaria de uno de los imputados, quien en agosto de 2015 habría estado “agobiado por el cargo de conciencia”.

“Queríamos quemar, pero yo no quería que los viejitos murieran”, aseguró el implicado, quien se mostró arrepentido de su participación en el hecho.

Además, se indicó que el undécimo detenido, el cual fue el que colaboró con las diligencias, quedó con arresto total.

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