Durante un año y casi 2 meses, Roque Quintanilla, mantuvo un silencio sepulcral. El comerciante informal de compra y venta de vehículos, es uno de los seis imputados por el "Robo del Siglo”, uno de los atracos más importantes en la historia del país que se perpetró el 12 de agosto de 2014 desde una losa del aeropuerto Arturo Merino Benítez y donde se sustrajeron 6 mil millones de pesos a un camión Brinks. Desde esa fecha que, por instrucción de su defensa, nunca quiso prestar declaración ante la Fiscalía Occidente que lleva el caso.  

Pero esta mañana fue distinto. Roque Quintanilla, que se encuentra en libertad vigilada desde el 30 de abril de 2015, quiso ser el primero en declarar ante la Fiscalía Occidente y el cuarteto de magistradas, en el marco del juicio oral que se lleva a cabo en su contra y de otros cinco imputados en el Primer Tribunal Oral de lo Penal, donde justamente se intenta dilucidar su responsabilidad en los hechos.

Por más de una hora, vestido con la camiseta de reemplazo de la selección chilena y visiblemente acongojado, expuso su versión ante el tribunal, respondiendo las preguntas desde fiscalía, defensoría y el tribunal. “Ese día (del robo) yo estaba en el Hospital de la U Católica. Me fui a sacar un catéter porque tengo cálculos renales. Sentía mucho dolor y tenía sangramiento. No podía caminar bien, ni podía hacer una vida normal”, aseguró Quintanilla, quien detalló que se dedicaba a la compra venta de autos y que no tenía ninguna participación en el “Robo del Siglo”.

Quintanilla fue detenido tras un operativo simultáneo en diferentes comunas que fue realizado por Carabineros del OS9 la madrugada del 7 de enero de 2015 y arriesga una pena de 31 años por robo, receptación, uso de placa patente falsa y porte de armas. Ese día, los efectivos policiales hallaron en su departamento una arma de fuego sin el permiso de porte, piezas de autos y patentes. De esta manera, la investigación del fiscal Eduardo Baeza está apuntando a que habría facilitado un vehículo Mitsubishi Montero para el escape de los delincuentes tras el atraco.

"La noche anterior a mi detención yo me había juntado con unos amigos. Llegué pasadas las 12.30 de la madrugada y me percaté que en la calle había un auto que me estaba fotografiando. No le puse mayor interés. A eso de las 4 de la madrugada la policía irrumpió en mi departamento, rompieron mis cosas, me insultaron, gritaron, me apuntaron con armas y me decían que buscaban a Mario Vásquez. Yo les dije que debe estar en su casa, porque allá yo sabía que estaba", recordó Quintanilla ante la mirada atenta del público asistente al juicio.

El imputado aseguró que sólo en el cuartel del OS9 se percató de que estaba siendo involucrado en el atraco. "A las 7 AM un policía encendió la tele y me dijo que yo estaba involucrado en el Robo del Siglo. Yo le dije que no tenía nada que ver. Desde ese día que estoy viviendo una pesadilla. Estuve cinco meses en la cárcel de alta seguridad y hoy en un juicio. Si yo hubiera sabido todo lo que me iba a pasar nunca habría hecho el negocio del vehículo", aludió Quintanilla, quien asegura que al comprar y vender autos de manera informa, no está al tanto de lo que ocurre con los vehículos tras la venta.

“Me detuvieron y no sé por qué”

Tras la declaración de Roque Quintanilla fue el turno de Mario Vásquez, que actualmente se encuentra en prisión preventiva y que la fiscalía vincula directamente en los hechos. Ambos imputados, que se conocen desde la infancia y mantienen una relación personal y laboral, son los únicos que prestarán declaración durante el juicio.

Esposado de manos y pies, Vásquez también dió su versión de los hechos ante el tribunal. El mecánico arriesga una pena de cárcel de 18 años, por robo con intimidación. "El día de ese robo yo pasé a la casa de Roque (Quintanilla) porque él estaba enfermo en su cama y yo necesitaba abrir el taller para trabajar", explicó.

Vásquez aseguró que se enteró en el OS9 que estaba siendo vinculado directamente en el robo. "Ese día de la detención de Roque yo fui a su control de detención. Mi madre me llamó y me fui a la casa porque estaba Carabineros. Siempre les presté toda mi colaboración. Incluso les dije si querían revisar. Nunca puse ningún problema. Cuando llegué al OS9 me dijeron que les entregara la camioneta. yo les dije ¡Qué camioneta, si yo no tengo vehículo! Nunca supe el porqué me detuvieron. Y eso es todo lo que yo sé, no puedo aportar más", enfatizó.

El resto de los imputados decidieron guardar silencio y arriesgan una pena de cárcel de hasta 20 años. Se trata de Fabián Olguín, Francisco Morales, Cristián Niñoles y Alexis Niñoles.