El tratamiento de los residuos es un problema actual no sólo para Chile, sino que para gran parte de América Latina y los países subdesarrollados. Expertos concuerdan en que la clave está en generar un cambio que introduzca una cultura del reciclaje.  

Chile genera cerca de 17 millones de toneladas de basura al año, lo que equivale a casi un kilo de basura por persona diariamente.

Ante esto, se requiere  fomentar la separación de origen y, a través de políticas públicas, desarrollar pequeñas plantas que realicen el tratamiento de residuos para cada material. En países europeos como Suecia, según cifras Ocde, el 96% de los desperdicios se recicla o deriva a las plantas de incineración para la generación de energía.

Claro que aplican la separación de origen entre orgánicos (los que en Chile corresponden al 50% de los residuos domiciliarios), metales, pilas, vidrios de color, vidrios transparentes, plástico duro, plástico blando, cartón y Tetra Pack, papeles, periódicos y revistas, y su posterior tratamiento.

El desafío es entender que los residuos tienen distinta naturaleza, por lo tanto, diferentes tratamientos. Así el futuro se encuentra en potenciar el desarrollo de pequeñas plantas de tratamiento, que permitan disminuir el uso de vertederos.

En Chile, además de vertederos existen plantas de reciclaje que permiten no sólo dar un uso eficiente a los residuos, sino que disminuir las externalidades que afectan al medioambiente.

En Pudahuel se ubica la planta de Reciclajes Industriales, que realiza el tratamiento de residuos orgánicos industriales, para luego transformarlo en compost. Este tipo de reciclaje, además de evitar que gran cantidad de basura termine en vertederos, también permite reducir en un 80% el volumen de los residuos ingresados a la planta, generando compost con el 20% restante, por lo que su reciclaje es del 100%. En la planta se ha reciclado 1.000.000 de toneladas de residuos orgánicos en sus 20 años de funcionamiento, lo que se traduce en 2 edificios del Costanera Center o dos estadios nacionales, sin embargo, anualmente sólo significan el 1% de los residuos generados en el país.

“Es necesario que en Chile cambiemos la forma en que miramos el tratamiento de los residuos, es un trabajo integral que requiere la colaboración de las autoridades, las empresas, pero sobre todo de los ciudadanos, y así integrar la cultura de la separación de origen en todo el país. El manejo de nuestros residuos en el futuro, es una tarea de todos”, declara Felipe Ortiz, gerente general de Reciclajes Industriales.

El presidente de la comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados, Fernando Meza, señala en contacto con Publimetro que el tema del reciclaje en todos sus niveles es tremendamente importante y que en nuestra sociedad “somos reactivos, no somos preventivos ni propositivos” y que lo ocurrido con Santa Marta es un “desastre ecológico enorme”.

Consultado por algún proyecto de ley relacionado con el reciclaje, asegura que “los he presentado”, pero no han prosperado, y agrega que “si Chile quiere dar un salto importante, necesitamos prestarle mucha atención al reciclaje y al tratamiento de los residuos sólidos y orgánicos. El Estado requiere una política medioambiental distinta”. Señala que, por ejemplo, “deberíamos usar la basura en ´producir energía eléctrica como en Francia, estimular el reciclaje en la población, pero no sólo en los niños, que ya se está haciendo, sino también en el resto de la población que es la que más contamina”.   

Para el académico de la U. Mayor experto en sustentabilidad y cambio climático, Hernán Silva, “Chile está enormemente atrasado y no hemos avanzado en políticas públicas dedicadas a este tema, en planes, programas y proyectos”. Agrega que lo más importante es “el cambio cultural” y que “en la actitud de la ciudadanía hay un enorme camino por avanzar".

Declara que es un proceso complejo que requiere “una parrilla de acciones a través de un trabajo tripartito en el que participa la sociedad civil, el Estado y el sector privado”.

Concluye que en el último acuerdo de Paris en la COP 21 “se fijaron 17 objetivos que todo país que suscribió el acuerdo debe tratar de alcanzar. El N° 11 habla de trabajar para tener ciudades y comunidades sustentables, estamos hablando de ciudadanos que actúan de manera distinta, ya que la forma en que generamos basura está produciendo problemas tan graves como el de Santa Marta”.