Este viernes 15 de abril se exhibió en el Auditorio Municipal de Providencia la pieza audiovisual “Niños rosados y niñas azules” , el primer documental chileno sobre la infancia y juventud trans.  La obra cuenta la historia de cinco niños y jóvenes transgéneros que relatan en primera persona junto a sus padres las experiencias a las que se han enfrentado durante su corta vida, cómo ha sido su tránsito de género y cómo ha reaccionado la sociedad; historias protagonizadas por ellos, sus familias, sus logros pero también, por la intolerancia.

Este trabajo se realizó en conjunto con la Fundación TranSítar, única institución en Chile dedicada a la visibilización, apoyo y acompañamiento de la infancia y juventud trans que nació hace casi ocho meses ante la experiencia de la madre de Selenna, una de las niñas protagonistas del documental, quien es la primera niña que vive socialmente el género en Chile. “Siempre exisiteron niños trans, pero Sele es la primera en vivir el género socialmente, esto es, que vive 24/7 como niña, se le conoce como niña en su colegio, y hace todas sus actividades como tal”, explica Niki Raveau, vicepresidenta de la Fundación TranSítar.

“Los niños que hoy están acá son parte de la Fundación TranSítar , somos 26 familias que queremos vivir una loca aventura de hacer que nuestros hijos sean respetados, pero primero fueron nuestros hijos los que tuvieron que convencernos y demostrarnos quiénes son”, afirma Evelyn Silva, representante de la Fundación TranSítar y madre de Selenna.

Las líneas de trabajo de la organización se basan en la participación como voz de infancia trans dentro de la comisión política para la ley de identidad de género, el tema educativo y la salud. En Chile no hay todavía un reconocimiento legal de la identidad de género. Lo que se ocupa es un resquicio de la ley de cambio de nombre y apellido. El proyecto de ley, que ingresó al Congreso el 7 de mayo de 2013, está todavía en trámite y desde TranSítar cuestionan que la iniciativa exija hacer el trámite de cambio de nombre en un juzgado y no en el Registro Civil, “ no quiero que le ley esté estipulada  de tal forma que un niño tenga que ir a decir a un juez quien es” reclama Evelyn. “Bastante les ha costado explicar quiénes son a sus padres, no necesitan ir delante de un juez y tener que repetir este proceso”, sentencia Niki.

Josefa Errázurriz, alcaldesa de Providencia destacó que como gobierno local tienen como objetivo promover el derecho humano de todas las personas, sobre todo para aquellas a las que se les ha negado un derecho tan básico como es la identidad. “Creemos en una sociedad chilena que en muchas ocasiones avanza más rápido que nuestra legislación”, remarcó.

Pero  el trabajo no termina con la ley de identidad de género,  sino que continúa con la importancia de la inclusión en la sociedad, que se sientan parte, ya que el trabajo, la educación, la salud, la cultura y la política son espacios donde la población trans ha sido históricamente marginada. De ahí nace Petra, asociación hermana de TranSítar, Observatorio de Pensamiento Trans como instrumento para observar e incidir en el análisis y participación cultural, políticas públicas y normas jurídicas relacionadas con el impulso de la comunidad trans, y que busca generar investigación como medio de empoderamiento.  

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