Ya son tres las especies encontradas –dos vivas– y 20 larvas del mosquito Aedes Aegypti en Arica, el insecto transmisor de enfermedades como el Zika, el Dengue, la Chikungunya y la Fiebre Amarilla. El Ministerio de Salud, una vez descubierto el mosquito, desplegó sus equipos para evitar su propagación en el país, lo que no ocurría desde 1963.

En ese escenario, el académico de la Escuela de Medicina de la Universidad de Santiago, Dr. Francisco Zamora, descartó que el insecto emigre hasta la capital del país. “Es muy complicado que llegue a Santiago, porque el mosquito tiene que tener las condiciones ideales, que es humedad y calor. Por eso, se puede propagar tan fácilmente en el trópico”, aclara.

El médico infectólogo señala que solo en Arica se habrían reunido las condiciones para su desarrollo. “Es una ciudad donde hace calor y el mosquito se encontró justamente en un barrio de la ciudad que no tiene agua potable. Entonces, la gente utilizaba agua estancada o almacenaba agua en un estanque”, afirmó.

El Dr. Zamora agrega que “la única posibilidad que él pueda seguir avanzando hacia el sur sería si es traído a través de un camión o un estanque, por ejemplo, pero este mosquito no puede vivir en temperaturas menores a 15 grados. Por tanto, no hay cómo pueda sobrevivir hacia el sur o hacia la cordillera de la región de Arica, incluso”.

Respecto a las medidas inmediatas adoptadas por la cartera de Salud, señaló que “a partir del momento que se encuentra por primera vez al mosquito, es importante tomar todas las medidas correspondientes. Por eso es correcto, como primera medida, vigilar que no exista ninguna especie más”.

Sin embargo, agrega que es fundamental educar a toda la población para evitar las condiciones donde se pueda desarrollar y reproducir el insecto. Es decir, “que existan lugares con estancamiento de agua y, por otro lugar, también es importante la fumigación, para evitar su propagación”.

En ese sentido, aclara que para el personal del Ministerio de Salud no debería ser difícil identificar al mosquito. “Detectarlo y reconocerlo es relativamente fácil: se distingue del resto por el color y por el tamaño –un poco más grande que un zancudo–”.

Aunque es inminente, el Dr. Zamora aclara que, hasta el momento, no se ha detectado si los mosquitos hallados en la ciudad nortina han transmitido alguna de las enfermedades que porta el vector hacia las personas.

PB/MC