El Intendente Metropolitano, Claudio Orrego, autorizó el entrenamiento de Colo Colo con la presencia de hinchas en la jornada previa del Superclásico con la Universidad de Chile. 

La actividad está programada para el próximo sábado y "estará a sujeta estrictas medidas de seguridad, como si fuera un partido. Si no lo cumple, Blanco y Negro se expone a medidas severas pecuniarias y multas penales en caso de no cumplir con las exigencias de la Intendencia". 

En un principio, la autoridad  rechazó el "arengazo" para el viernes en la tarde, ya que era "una actividad que ponía en riesgo la movilidad de millones de santiaguinos en hora punta".

No obstante, aclaró que "Blanco y Negro presentó una propuesta y se hace responsable como Sociedad Anónima de la organización de un entrenamiento con público a las 17:00 horas".

Orego destacó que "este entrenamiento queda sujeto a estrictas medidas de seguridad exigidas al club. Guardias, inspección, en fin, como si fuera un partido de fútbol". Si esto no es cumplido, Blanco y Negro se expone a "graves multas". 

En cuanto al plan de transportes para este entrenamiento y para el día domingo al mediodía, fecha del partido, el seremi de Transportes, Matías Salazar, afirmó que dispondrá un programa de contingencia. 

"Este plan ha sido conversado con los dirigentes gremiales del sector", señaló Salazar, y agregó que también han dialogado con las empresas del Transantiago. 

El seremi detalló que que dispondrán de protección de las rutas hacia los estadios, en los puntos de acceso de los buses por parte de los barristas, en los terminales y una coordinación permanente con los centros de operación de flota de los buses y con el Ministerio de Transporte.

En caso que se verifique hechos de violencia, la autoridad dijo que "efectivamente procederemos a suspender provisoriamente determinados servicios de buses en caso que se produzcan hechos que pudieran hacer peligrar la integridad física de los conductores y, por cierto, de los buses". 

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