Se llama Jacob y tenía 2 meses cuando lo abandonaron. De forma provisora, se fue quedando en la casa de un anciano que lo adoptó en Iquique. Querendón, entretenido y lleno de vitalidad, hasta ese momento movía la colita cuando estaba contento. Ahora no puede pues tras sufrir un accidente perdió la movilidad en su parte trasera. Por eso, no controla los esfínteres y no puede caminar. Sin embargo, fue adoptado desde Estados Unidos y eso llenó de alegría a quienes lo conocen. El problema es que no tienen dinero para solventar los pasajes, pero a que desde California lo esperan con ansias.

Así al menos lo relata a Publimetro Ester Lagos, la iquiqueña que está gestionando los trámites para el envío del perrito. 

“A él lo encontraron junto a sus hermanos. Eran cuatro cachorros y les estábamos curado los males que tenían. Pero lamentablemente ocurrió un accidente con la persona que los alimentaba. Este es un anciano de 84 años, que con la voluntad de un abuelito, los quiere y los cuida. Pero un día, perdió el equilibrio y se cayó encima de Jacob y le inmovilizó la parte trasera”, aseguró Ester. 

Ese hecho cambió la vida de Jacob para siempre. Preocupada por la situación, la mujer inició una campaña para el tratamiento médico del perrito que ahora tiene cinco meses. Ahí descubrieron que su columna se quebró y las caderas quedaron mal. Por lo mismo, iniciaron una campaña para su tratamiento médico. El caso llegó a oídos de una persona que vive en Estados Unidos, pero que prefiere resguardar su identidad real. Conmovida con lo vio, decidió adoptar a Jacob como ya lo había hecho con otros perros iquiqueños con problemas de movilidad: Tuco y Julia. 

Y si bien anteriormente esta persona que ama a los perros había pagado los pasajes, en esta ocasión no puede hacerlo. Por lo mismo, Ester necesita reunir dinero para pagar los pasajes y otros costos asociados.

“Lo que necesitamos no solo es la plata para el pasaje de Jacob. Necesitamos también ponerle algunas vacunas, pagar la caja de transporte, el visado del sag y la caja de alimentos. Pero eso no es todo porque acuérdate que estamos en Iquique, entonces necesitamos pagar el pasaje desde acá a Santiago. Como el perro no puede viajar solo, necesitamos que alguien lo lleve a Santiago y esa persona necesita comer, necesitamos pagarle los viáticos”, agrega Ester. 

Sumando y restando, calculan que se necesitan $800.000 para solventar todos los gastos. Por lo mismo, ya iniciaron una campaña para reunir los fondos que le permitan a Jacob tener un pasar feliz en Estados Unidos. 

“Yo trabajo en depilación acá en Iquique. A mis clientes le he pedido ayuda, estamos haciendo una rifa con las cosas que me da la gente”, dice y enumera otras cosas más que han realizado para juntar la plata. Pero la meta es alta y aunque el corazón es grande, la billetera no es tanto.

“Me da pena verlo porque reconoce nuestras voz y como es querendón, se trata de arrastrar, de moverse a nosotros. Me da pena, por mí, ojalá se pudiera ir al tiro a Estados Unidos pero no tengo la plata”, dice con la voz quebrada. Ello pues cada día que pasa, es un día en el que pierde las posibilidades de tener un mejor pasar. 

Entonces, hace un llamado a donar, lo que sea, porque hasta el más mínimo aporte sirve para colaborar con esta causa. 

Quienes deseen contactarse con Ester y colaborar, pueden escribir a depilaciones.ester@gmail.com. En tanto, los aportes se recibirán en la cuenta corriente del BancoEstado Nº1300162408, al nombre de Eser Lagos, cuyo Rut es 8.864.363-1. La idea es poder darle una mejor vida a este animal que espera ser recibido en Estados Unidos. 

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