"Esto que han hecho: aprovechar el momento en que Bolivia habla de los derechos humanos para seguir con los ataques a Chile, ciertamente no es el mejor clima para crear diálogo sobre nada".

Con estas palabras, el agente chileno para la demanda marítima de Bolivia ante La Haya, José Miguel Insulza, tildó de "indignante" la acusación lanzada la semana pasada por el Presidente boliviano, Evo Morales, en Naciones Unidas sobre una acerca de una violación sistemática de los derechos humanos de transportistas bolivianos por parte del Gobierno y las autoridades de nuestro país.

Insulza señaló que a diferencia del reclamo marítimo y el tema del Silala, que ya se encuentran judicializados en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el libre tránsito está en la agenda y se puede discutir en el ámbito bilateral, "pero si quieren dialogar, discutirlo, que lo hagan con un respeto".

"Yo he estado en Arica, y en Arica hay mucha gente boliviana. La cantidad de trabajadores bolivianos en el Valle de Azapa es grande, la cantidad de camioneros. Todos los días son 600 a 700 camiones, la gente está ahí, tiene un recinto incluso en el cual puede estar. Tiene baños, televisores, lo que quieran”, dijo el agente de Chile en LA Haya, durante una entrevista concedida a radio Cooperativa.

Y agregó que “algunos prefieren instalarse en las bermas de los caminos. A ésos nosotros, desgraciadamente, no podemos regularlos, pero no vamos a hacer un incidente por eso".

"De esto reclama el señor Morales: que en las bermas de esos caminos no hay baños, y esa es 'una grave violación de los derechos humanos'. La construcción del camino, su mejoramiento, todas las cosas que estamos haciendo son para Bolivia sin que nos obligue ningún tratado, entonces ¿Cómo no va a ser indignante que este señor (Evo Morales) diga una cosa de este tipo?", precisó Insulza.

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