El domingo 13 de marzo, Marión Molina (23) estaba junto a su hija de 3 años, su sobrino de 2 y algunos amigos en un supermercado de la comuna de la Reina cerca de las 15 horas comprando algunas cosas para ir al parque. Se encontraba haciendo la fila y al encontrarse con niños se puso en preferencial. Esperaba su turno cuando una señora se habría acercado preguntándole si esa era la fila preferencial a lo que ella respondió que sí y que se encontraba en ella por los pequeños.  

“¿De dónde eres tú?”, le habría preguntado la señora. “De La Reina”, respondió Marion, luego que ella mirara una lata de atún vacía que se encontraba en el carro desde antes que Marión lo utilizara. Pero la señora vuelve a hablarle entre risas diciéndole que “esa no fue mi pregunta, a lo que digo es de qué país, me pareces muy 'oscurita' para ser de acá, por lo que quizás no sabes cómo actuamos en Chile”.

Fue en ese momento en que la joven respondió molesta diciéndole que es chilena, y que no es “oscurita, sino morena al igual que la mayoría de la población chilena que somos de descendencia mapuche”, a lo que la mujer habría respondido que “era muy oscurita y que en su coro había gente como ella que no tenía modales ¿o acaso te crees blanca? ”.  

Enojada, Marión la acusó de racismo, advirtiéndole que eso era un delito en Chile y que la demandaría, recibiendo -según su relato- una insólita respuesta de parte de la mujer: “You are a black…pobre”. La esperó tras pagar para increparla, junto a sus amigos, pero luego decidió no hacerse mala sangre en un día que tenía destinado a pasar con su hija.  

Tras este impasse, Marión decidió hacer pública esta desagradable situación en su Facebook personal, relatando a Publimetro que mucha gente le escribió diciéndole que esta mujer -de iniciales H.S.J- es abogada y que esta no sería la primera vez que incurría en este tipo de situaciones, incluso un joven le dijo que era amiga de su mamá y que había discriminado a una polola morena que él había tenido.

También que ella tenía esta actitud con todo el mundo y que ya había ocurrido incluso en otros supermercados.  Afirma que también alcanzó a hacer una grabación pero que no se escucha ni se ve muy bien. Además aclara que la mujer no tenía una actitud agresiva, si no que era burlesca, altanera y miradora en menos, con la cual trató de provocar todo el tiempo la situación “metiendo cizaña”.  

"En el momento me dio mucha rabia, no supe si llamar a los Carabineros o no. Hoy no me siento afectada sicológicamente, pero sí me da rabia que haya gente que actúe así sin ningún tipo de vergüenza, afectándome más a mí que a ella. Me da pena porque yo tengo una hija que también es morena y este tipo de personas cría niños que van a colegios, y no quiero que ella viva en un mundo donde le pueda tocar a ella o cualquiera que no se pueda defender", finalizó.