Ránking de 850 puntos, NEM de 723, todos los puntajes PSU sobre 600 puntos, la mejor estudiante de su generación. Todos estos antecedentes son de Belén Ortiz, una joven de 18 años que en el 2015 se graduó de 4º medio del Liceo municipal Abdon Cifuentes de la comuna de Conchalí.

Belén se matriculó en la carrera de Obstetricia de la Universidad de Chile, y hasta hace un tiempo pensaba que iba a poder estudiar gracias al beneficio de la gratuidad o en último caso con ayudas socioeconómicas como becas, sin embargo, al revisar la web de la página de gratuidad se dio cuenta que no cumplía con el requisito socioeconómico para ser parte de los cerca de 160 mil estudiantes que no pagarán por sus estudios.

Los requisitos socioeconómicos para acceder a la gratuidad son que los ingresos económicos del grupo familiar al ser divididos por los integrantes de la familia no superen los $154.166, es decir, pertenecer hasta el quinto decil.

“Encuentro totalmente injusto el no poder haber sido seleccionada con la gratuidad, o por último merezco becas para poder financiar parte de la carrera y yo intentar buscar soluciones al interior de la universidad. Los argumentos que me dieron fue que mi padre al ser de isapre no se me permite tener beneficios”, comentó a Publimetro Belén Ortiz.

La joven de Conchalí no logra entender la situación porque el único ingreso familiar es de su padre, quien se desempeña como junior en una empresa, trabajo que le permite obtener un sueldo de $772.000, el que tiene que ser dividido en las cinco personas que viven en su casa.

La situación de Belén ha sido comentada en los últimos días, al igual que la de Javier Mañalich, hermano del ex ministro de Salud Jaime Mañalich, quien fue beneficiado con la gratuidad para estudiar Licenciatura en Filosofía en la Universidad Católica.

“No es justo que el hermano del ex ministro Mañalich puede estudiar gratis porque él ya tiene un título y con eso puede trabajar, que no esté trabajando en estos momentos no quiere decir que no pueda salir a trabajar, porque trabajar con un título es muy diferente a ser empaque en un supermercado. Él (Javier Mañalich) nos está quitando las oportunidades a muchos estudiantes que queremos estudiar y no tenemos los recursos para hacerlo… Hay varios estudiantes que se ven en la obligación a endeudarse con créditos millonarios”, señaló la joven.

Hace algunos días Belén ya se matriculó en la carrera de Obstetricia de la Universidad de Chile y firmó pagarés por el arancel de la carrera y pactó los $127.000 de la matrícula en dos cuotas, aunque en estos momentos la joven está a la espera de una respuesta por parte del ministerio de Educación sobre su situación.

“Estoy viendo si me van a dar alguna beca, porque yo no pienso pagar un error informático del ministerio, y en caso negativo voy a anular la matrícula y no voy a estudiar este año, me tendré que poner a trabajar para juntar plata”, finalizó Belén.

La hasta este momento futura estudiante universitaria, ya está buscando trabajao durante el verano como empaque en un supermercado o vendedora de una tienda de mall para poder costear sus gastos.