Por problemas personales, una joven de sólo 17 años decidió interrumpir su embarazo de 27 semanas en la ciudad de Calama.

Seis pastillas de Misotrol, tres vía oral y tres vía vaginal, serían las que se habría administrado la mujer y las que la habrían derivado a un recinto privado con fuertes dolores. Fue ahí donde dio a luz a un bebé, que pese a las maniobras de reanimación que realizaron los profesionales del recinto, no logró permanecer con vida.

Según informó ayer el diario “La Estrella del Loa”, la joven llegó solo horas después de tener a la criatura al servicio de urgencias del Hospital Dr. Carlos Cisternas de dicha ciudad, presentando problemas abdominales. Ahí, fue revisada por el doctor de turno, quién confirmó el aborto luego de conversar con la joven calameña.

Fue luego de confirmar el uso de Misotrol que el médico decidió llamar a Carabineros, denunciando a la joven que quedó detenida por 24 horas, según determinó el fiscal de turno. Después de quedar en libertad, la mujer quedó citada al Tribunal de Garantía de Calama donde según la determinación que se tome, podría arriesgar una pena de tres años y un día, hasta cinco años.

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