La Corte de Apelaciones de Santiago rechazó el recurso de protección presentado por alumno de la Escuela de Ingeniería de la Universidad Católica de Chile en contra de la decisión del plantel que lo sancionó por copiar en una prueba vía WhatsApp. 

En fallo divido, la Cuarta Sala del tribunal de alzada rechazó la acción cautelar del estudiante Sergio Díez Ramírez, suspendido por dos periodos académicos por la casa de estudios. 

El fallo de la Corte de Santiago descarta actuar arbitrario de la universidad que abrió un proceso disciplinario en contra de Díez Ramírez, tras ser sorprendido, junto a otros alumnos, de una prueba sobre electricidad y magnetismo, en mayo de 2015. 

En este sentido, el dictamen indicó que la casa de estudio actuó de acuerdo con lo establecido por el reglamento interno del plantel, por lo que el tribunal indicó que no correspondería aceptar el recurso. 

“En el contexto de esta regulación (La de la PUC), se contempla la aplicación de sanciones y la responsabilidad disciplinaria de sus miembros, donde se considera infracciones a la honestidad académica, el fraude en exámenes y controles u otras actividades académicas”, sostiene el fallo. 

Además, la sentencia indica que desde el momento que el estudiante suscribe el contrato de educación, los alumnos se someten a la jurisdicción de las autoridades de universitarias y al cometer un acto que atenta contra esas normas, viola los protocolos fijados en el reglamento interno. 

“Con todo, no puede dejar de llamar la atención de esta Corte, la sede universitaria en que ocurren los hechos que fueron motivo de investigación y reproche, entidad de reconocido prestigio y a la cual acceden estudiantes con alta puntuación y rendimiento, por lo que no parece suficientemente entendible que alumnos que no son de primer año, recurran a las vías de engaño que se pusieron en evidencia con este proceso, sin pensar a la vez, que debe hacerse una reflexión por parte de la autoridad académica acerca de los instrumentos de evaluación que se aplica sobre estos estudiantes y los mecanismos de control para que episodios como el ocurrido no vuelvan a repetirse", finalizó. 

Cabe recordar que en mayo del 2015, un grupo de 27 estudiantes de Ingeniería Civil de la Universidad Católica fue sorprendido copiando en una prueba a través de un grupo de WhatsApp llamado “Asado familiar”. 

El hecho terminó en un sumario llevado a cabo por la Secretaría General de la UC. El proceso concluyó con un alumno amonestado, 9 alumnos suspendidos por un semestre académico y otros 9 alumnos suspendidos por dos semestres académicos. 

PUB/CM