La relación entre felicidad y actividad física proviene desde los principios de nuestra naturaleza. El “juego” es parte de los inicios de cualquier especie animal y nosotros, los seres humanos, no somos la excepción. Desde niños jugamos a la pelota, a correr, a los autitos, etc., actividades estrechamente vinculadas con el movimiento y desarrollo de destrezas físicas que nos acompañan en la edad adulta y la vejez.  

“Lo lúdico está relacionado con la alegría, con el compartir con otros o simplemente con activar nuestro cuerpo en su totalidad. Somos personas integrales y cada actividad que realizamos genera un estado determinado en lo mental o sicológico, lo que nos brinda una sensación de placer”, explica el sicólogo, Eduardo Moyano miembro de la Sociedad Chilena de Medicina del Deporte (Sochmedep).

“Si esta actividad está complementada por amigos o compañeros, se origina la interacción social, e inclusive cuando se hace una actividad como el trote donde no siempre hay otro, muchas veces lo compartimos por las redes sociales, en búsqueda de un refuerzo social como un ‘Like’”, añade. 

Gran número de especialistas refuerzan la teoría sobre la relación entre actividad física y alegría, fundada en que cuando nos ejercitamos el cerebro secreta dopamina, serotonina y endorfinas, hormonas llamadas de la “felicidad”.

“En palabras simples, hacer actividad física genera estados de placer”, determina Moyano.

Por ejemplo, un estudio de la Universidad de Montreal señaló que correr proporciona una sensación de bienestar, libertad y energía que tiene su origen en la liberación de endorfinas, pero también en los niveles de leptina, que es la hormona que controla el hambre y la saciedad.

Por otro lado, el estudio de BMC Public Health “Don´t worry be happy” (no te preocupes, sé feliz), concluyó que el aumento de actividad física, sin importar la intensidad o el tiempo está asociado a mayores niveles de felicidad. “Basta con limpiar la casa, saltar la cuerda, jugar con tus hijos, entre otros, para lograr algún estado de goce”, explica Moyano. 

En Chile casi el 83% de las personas se declara sedentaria (Encuesta Nacional 2012 de Hábitos de Actividad Física y Deportes en la Población Chilena de 18 años y más). En este contexto, Sandra Mahecha, deportóloga y miembro del Comité Ejecutivo de Coalición Mover, se suma a la observación de Eduardo Moyano. “Uno de los beneficios más importantes de moverse y ejercitarse es que esto mejora el autoconcepto, la autoimagen, la autoestima y mejora la salud mental, física y cognitiva, ayudando a prevenir y controlar el estrés, la ansiedad y la depresión”.

“Lo importante es comenzar a realizar actividad física porque es el camino seguro a la tranquilidad, al mejoramiento de la autoestima, al control de otras enfermedades y sobre todo a la felicidad”, recomienda Moyano.