¿Cuál es el objetivo de la participación de México en la Filsa de este año?
- Lo que quisimos traer como país invitado a Filsa fue una muestra  sobre lo que se estaba editando en México:  editores independientes, otros más grandes, áreas temáticas distintas, mucha literatura con un especial enfoque en poesía,  historia de México y dos programas esenciales: el infantil,  que  trata de acercar al público chileno a los libros que se están haciendo  de estas temáticas en el país, ya que actualmente se ha dado una gran explosión de ilustradores y de escritores de libros infantiles y, por otro lado, el programa nacional de fomento al libro y la lectura que ha tenido mucho diálogo con el plan chileno y venimos a continuar con ese diálogo ya en presencia, a distintos niveles,  
Lo que queremos es reconectar con un país que para nosotros históricamente ha sido muy importante, con el que tenemos muchos lazos culturales en común, a pesar de la gran distancia y también mostrar otro tipo de expresiones culturales nuevas que se  están manejando en México   y forman parte de nosotros.

La Filsa de este año tiene el acento en lo digital, bajo el eslogan “escritores, sin papel de escritores”. ¿Cuál sería la definición de escritor digital?
- Lo que se está tratando de decir con ese eslogan es que escritores somos todos; es decir, que el escritor  no es el que se sienta con un papel y lo publica en una editorial. Se está abriendo el espacio más allá del mercado tradicional, ahora hay muchos medios de escritura, desde las redes sociales, los blogs, la autopublicación, que es una corriente muy fuerte, y hay un factor importante, que es el hecho de que el fomento a la lectura va asociado al fomento a la escritura: si eres un buen lector, seguramente también escribes bien, no es que seas un best seller de las ventas de libros, pero que tienes la capacidad de expresar tu pensamiento a través de la escritura

Para el Consejo Nacional de la Cultura, la Filsa es un espacio crucial  para potenciar el Plan Nacional de Lectura. ¿Crees que el libro digital puede ayudar?


-El libro digital te da la posibilidad de la masividad siempre y cuando la gente tenga acceso a los soportes digitales y a internet; si no, a lo mejor lo que estás creando son brechas digitales, pero por otro lado, se refuerzan lectores. De hecho se ha comprobado, y hay distintos estudios en ese sentido, que quien lee en digital, lee más que el que lee en impreso, por tanto yo lo veo más como una ventaja: entre más posibilidades haya de acceso al libro, y la tecnología te lo da, mejor.

¿Cómo fomentar la lectura en una región donde el índice lector es muy bajo?

-Esa es la pregunta del millón. Primero tienes que abrir distintos ejes de acción: primero de todo reconocer que el ámbito sobre el que vas a a actuar es totalmente diverso y plural,  que tienes gente con experiencias lectoras muy distintas, que incluso hablan lenguas distintas de la tuya, México es un país con 68 lenguas originarias, entonces tienes que plantearte desde qué lectura  voy a fomentar, la lectura en español, la lectura en cada una de las lenguas, o  viceversa..... son muchos puntos de discusión que ahora mismo están sobre la mesa en México.


La otra es: no puedes hacer fomento de lectura sin tener puntos de acceso al libro,  y esto qué quiere decir, que si tienes una red de bibliotecas como la que hay en México, de más de 7000 tienes que reforzarla,  tienes que atenderla, no solo en cuanto a edificios, sino en cuanto a acervos, tienes que tener a gente profesional atendiendo estos espacios.

Hay otros programas también de acceso al libro gratuito que se han creado, que tiene que ver con la sociedad civil, y esos son los que curiosamente se han conservado más, y de lo que nos hemos dado  cuenta es que no hay proyecto que sobreviva si no está involucrado en él la comunidad que se beneficia, osea lo que tratamos de hacer en este programa es que las comunicdades asuman todo lo que se está haciendo, en el sentido en que lo sientan propio, que participen, porque es la única manera de conservarlas.

Por último está el asunto del fortalecimiento de la industria editorial, porque si no hay libros no hay fomento de lectura, y se está tratando  de fortalecer la industria nacional, las editoriales independientes tienen muchisimo apoyo, las otras también,  no hacemos distingos, lo que hacemos es simplemnte mostrar  cuáles son las necesidades que se tienen de libros para las distintas adquisiciones y adquirir sin fijarte si una es chica o mediana, porque entre otras cosas también hay que cuidar el asunto de la inclusión.


Se está tratando de tener libros, hablando de inclusión de todo tipo, para gente que no oye, para gente que no ve, para gente con deficiencia de aprendizaje, todas estas son líneas nuevas que se están desarrollando y que la industria editorial mexicana nos está ayudando a desarrollar, quiero decir que por primera vez en mucho tiempo, estamos volviendo a ser un sector muy colaborativo, que está intentando trabajar juntos porque  nos dimos cuenta de que tu puedes estar haciendo libros, pero si no tienes quién los lea, no vas a poder continuar mucho tiempo.

¿Cuáles son las actividades que se están desarrollando?
- Traemos alrededor de 32 escritores, que van a venir en distintas etapas  y trabajamos las charlas sobre tres líneas: la reflexión alrededor de la memoria, la mujer y las tradiciones populares mexicanas, sobre eso habrá distintas pláticas a las que se agregan otros encuentros, siempre buscando que haya diálogo con escritores o periodistas chilenos similares.

¿Cuál crees que es la repercusión que puede tener la Feria del Libro?

-Las ferias son escenarios magníficos para ofertar los productos para los que fueron creados, en este caso, libros. Desde tiempos inmemoriales  hacen que se mueva la economía de una localidad y que sean puntos de reunión de los profesionales de ese sector.
Creo que se han enriquecido muchísimo  porque además de presentarte los libros mismos en sí, están abriendo la posibilidad de desarrollar programas culturales y artísticos que siempre son necesarios,  y que también funcionan como un gancho para atraer a la gente a lo demás. En definitiva, creo que espacios como estos hay que conservarlos.

 

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