Si perteneces a las isapres Banmédica o Vida Tres, seguramente recibiste un correo electrónico advirtiendo sobre los usos fraudulentos de las licencias médicas. Esto se debe a la campaña que están promoviendo las isapres con el fin de evitar las malas prácticas y “no perjudicar a los que sí necesitan las licencias”.

“No te arriesgues, la ley 20.585 sanciona las malas prácticas provenientes, tanto de los profesionales de la salud, como de los pacientes que se benefician de las licencias médicas sin necesitarlas”, afirma el correo que además invita a sus usuarios a pasar por el portal de Inmune.cl y denunciar los casos fraudulentos que conozcan.

Inmune es una organización que promueve el buen uso de licencias y que busca combatir el fraude en el sistema de salud. Son ellos mismos los que exponen que detectar el fraude previsional es urgente, pues entre los años 2005 y 2009 el gasto en licencias médicas en Chile se habría duplicado, sin razones que explicaran esta alza. Según la firma, es necesario que la población se informe sobre el daño que genera su uso irregular pues los más afectados son: 

- Los que realmente están enfermos pues son cuestionados en sus licencias demorando su trámite y pago.

- El Sistema de Salud de Chile por los recursos que le resta: el sistema público que anualmente pierde $210 millones de dólares y el privado gasta $81 millones de dólares.

- Trabajadores de empresas quienes deben asumir la carga laboral que les implica la ausencia de un compañero por licencias fraudulentas

- La Sociedad, pues el fraude previsional provoca perdidas que incluyen el 7% de las cotizaciones chilenas y que en vez de destinarse en salud, pagan estas licencias falsas.

De acuerdo a los datos del Ministerio de Salud, en Chile al menos el 30% de las licencias emitidas son falsas y la perdida bordea los $300 millones de dólares anualmente. A su vez, la ley 20.585 castiga tanto al médico que da la licencia, como al que la solicita con penas de hasta 3 años de cárcel y multas sobre los 2 millones de pesos.

PB/MC