Esta mañana familiares, amigos y cercanos despidieron al pequeño León Smith que lamentablemente falleció el fin de semana luego que su corazón artificial fallara, y ningún donante compatible apareciera.

Y es en el contexto de su deceso, que su tío Rodrigo Alarcón Bohle publicó en su facebook personal una dura carta dirigida al Gobierno, donde critica "la asertividad" con que el Ejecutivo utilizó esta situación. Además, expresó su descontento porque la Presidenta no recibió al padre de León, Juan Smith, para que el le explicara su situación argumentando "una agenda limitada" y derivándolo al Superintendente de Salud, Sebastián Pavlovic.

Esta es la carta de Rodrigo:

"En el día de los funerales de mi sobrino León Smith reviso por curiosidad el sitio web de la Presidencia de la República y encuentro con sorpresa una amplia nota titulada “Lo que tienes que saber sobre la donación de órganos en Chile”. ¿Qué conveniente, no? Qué atingente la asertividad del Gobierno y sus secuaces para tratar un tema ante cuya desidia hoy lamentamos la muerte de León.

¿Será acaso porque la Presidenta de la República se negó en febrero a recibir a mi primo “Juanito” Smith aludiendo la Coordinadora del Área Social de la Presidencia, Paulina Maragaño, a que (cito textual su carta) “como usted comprenderá la agenda de S.E. es actualmente muy limitada”? Dicha reunión solicitada por mi primo era, entre otras cosas, pedir al Ejecutivo ayuda concreta en su negociación con la Isapre Colmena para costear a León su multimillonario tratamiento y para reclamar la aplicación en su caso de la Ley 19.650, llamada de Urgencia Vital.

Su no aplicación tiene a mi familia hoy endeudada en cientos de millones de pesos por costear un corazón artificial que, además, falló. León murió. Otros pacientes como él mueren. La Presidenta y su Gobierno viven alardeando de su “enfoque social”, pero en este caso negó a dar 15 minutos de su limitado tiempo para recibir a un padre angustiado por perder a su hijo y por la deuda con la que quedaría. La misma Presidenta da todo el tiempo del Mundo a recibir en La Moneda a artistas, futbolistas, tenistas, escritores y cuanto extranjero quiera visitarla sin aludir a “problemas de agenda”. Ni siquiera por “decencia”, Señor Director.

Ni siquiera por dar el gesto de que las autoridades y el estado estaban allí junto a mi primo intentando buscar los conductos para facilitar una solución. ¿En qué país vivimos? ¿De verdad que los esbirros de la Nueva Mayoría se creen eso de su “enfoque social” o sólo buscan apernarse al poder que les otorga un voto desinformado y mal educado para seguir chupando la “tetita” del Estado que financiamos todos? Y nosotros, mientras tanto, dejamos pacientes que nos sigan metiendo la mano al bolsillo y los vemos corriendo dando un patético espectáculo de alegatos por ni siquiera haber sido capaces de inscribir su lista de primarias en un Servel que sólo hizo cumplir la norma. La Ley es igual para todos, ¿no? En Chile las instituciones funcionan, pues ¿cierto? Así son nuestras autoridades: Indecentes, patéticas. Despertemos como sociedad, por favor.

Exijamos y ejerzamos nuestro derecho. Asustemos a quienes están “apernados” a un asiento del Congreso ganando 9 millones de pesos por no hacer NADA. Por responder al interés de su partido, que es el de ellos mismos, y pasarse por cierta parte el interés de sus representados, de la gente que menos tiene. León se murió porque no hubo un corazón para él. Es cierto. Que eso nos haga pensar que todos algún día podemos necesitar un órgano. Pero también se murió porque las autoridades no lo apoyaron. Porque la Presidenta no quiso recibir a su papá. Porque su Isapre sólo le cubrió un 40 por ciento de su prestación y porque vale más lo que tenemos que nuestra propia vida. Y ni el Gobierno, ni la “Nueva Pillería”, ni “Chile Vamos” hacen absolutamente NADA para que más Leones sigan viviendo. Dan lo mismo.

Nosotros damos lo mismo. Lo importante son ellos y lo que puedan echarse al bolsillo. Sigamos reduciéndonos a una economía estable y dinámica. Sigamos mirándonos el ombligo después de cada Teletón creyéndonos el país más solidario del Mundo. Sigamos reverenciando a los delincuentes de cuello y corbata. Sigamos pisoteando y olvidando a los que más necesitan. Así nos va a ir “la raja” como país".

¿Qué te parece?