El martes de esta semana se conocieron los resultados del Ranking QS, donde por primera vez en la historia del listado que agrupa a las mejores universidades del mundo, apareció una universidad chilena dentro de las 150 mejores instituciones, la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde además de destacar a nivel general, la Facultad de Educación se posicionó como la número 33 del mundo. 

La importancia del lugar que obtuvo la Facultad de Educación UC es meritorio ya que está en el primer lugar de América Latina, quedando en segundo lugar la Universidad Autónoma de México y la Universidad de Chile se adjudica el tercer puesto de la región. 

El llegar a la posición número 33 del mundo, lo han logrado con innovaciones pedagógicas que vienen desarrollando desde que en el 2012 hicieron cambios en la malla curricular, incorporando prácticas continuas y progresivas desde primer año para las carreras de pedagogía general básica y parvularia.

El sistema de prácticas se inicia con seis horas semanales en el primer semestre, pasando por un avance en horas pedagógicas que los estudiantes de pedagogía están frente al curso y los desafíos que van teniendo frente a los mismos alumnos, ya que parten con un alumno para terminar en 5º año realizando clases a todo el grupo curso de forma constante. 

Por este proceso ha pasado Paula Morel, quien es estudiante de 5º año de pedagogía general básica con mención en matemática, y quien ahora está realizando su penúltima práctica profesional en el Colegio San Pedro Nolasco de la comuna de Las Condes, quien cuenta a Publimetro que el sistema de prácticas es fundamental para generar una conexión entre la teoría de sus clases y lo que enseña a los alumnos. 

“La primera práctica es sólo de observación y la idea es que vayan progresando en los niveles de complejidad y en los días que uno está enfocado, durante todas mis prácticas he podido ver que hay un diálogo constante entre la teoría y el resto de los ramos, donde todo tiene alineación y sustento con los procesos previos”, señala la estudiante. 

Las prácticas de Educación de la UC está basado en un modelo de la Universidad de Michigan, donde el enfoque está en la planificación, evaluación, interacción en la sala de clases y el manejo de rutinas de aprendizaje y comunicación. 

Esta experiencia se genera desde la misma sala de clases en la facultad, donde “se define un núcleo común de enseñanza que parecen relevantes para lograr aprendizajes en los niños en distintas asignaturas, tomando en consideración los aspectos sobre la labor de un profesor con planificaciones de clases, comunicación con apoderados y la enseñanza en sí”, argumenta la jefa del sistema de prácticas de Educación UC, Magdalena Muller. 

El sistema se basa en la “simulación” de clases, lo que quiere decir que se ejercita la enseñanza “con los compañeros del grupo de práctica simulamos ser estudiantes y hacemos preguntas para generar la retroalimentación inmediata y así darnos cuenta de las cosas que tenemos mal y que se pueden mejorar”, agregó la estudiante de pedagogía. 

Además de la importancia del rol que tienen las prácticas, el alto grado de especialización y expertiz que tienen los docentes de la Facultad, donde un 70% de la planta docente posee grado de magíster o doctor en educación es otro de los elementos que han hecho que puedan sobresalir a nivel nacional, como comenta la decana de la Facultad, Lorena Medina. 

“Somos parte de una universidad que valora la educación como una prioridad y la ha puesto en su plan de desarrollo, lo que es un apoyo tremendamente grande, a lo que se le suma que se han hecho cambios en la formación y la manera de funcionar de la Facultad con una renovación de la planta académica que todos tienen grado de doctor, todos tienen un vínculo importante entre la investigación y la docencia”, sintetiza la decana de Educación UC.