El diario La Razón, en las semanas previas al fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ha reaparecido en la opinión pública con sus portadas belicistas cercanas al delirio. "Bachelet amenaza" "Perú bloquea trampa chilena" "no tenemos miedo a Chile", "Pataleta y llanto en Chile" o "Piñera llama a sus Fuerzas Armadas" son algunos de los titulares que por estos días ha estado lanzando el diario, y que son reproducidas no sin sorpresa en las redes sociales locales.

La pregunta es ¿de dónde salió el diario? y la respuesta se encuentra en los últimos años de Alberto Fujimori, cuando el ex presidente peruano buscaba su segunda reelección, a fines de los 90, y financió una serie de medios de comunicación con dineros ilegales. El caso se conoce como el de los diarios chicha, por el cual el propio Fujimori, desde prisión, es procesado actualmente. 

Fundado por el ex congresista peruano Moisés Wolfenson, junto a otros diarios como El Chino, “con el objetivo de levantar la figura del entonces presidente (que buscaba su tercera reelección) y atacar a sus opositores con toda clase de infamias. Quedó documentado en videos que Wolfenson -como otros dueños de medios de comunicación, que luego fueron a prisión o se fugaron del Perú- recibía en una mano montañas de dólares y en otra mano los titulares que debía poner en el diario de parte de Vladimiro Montesinos”, dice el periodista peruano Luis Arias, director periodístico de Publimetro Lima. 

En efecto, Wolfenson fue condenado a cinco  años en prisión (el 2008 presentó una apelación y le redujeron la pena) por el desvío de fondos fiscales a sus diarios. 

A pesar de que el fujimorismo cayó en desgracia a partir del año 2000, La Razón siguió existiendo y cuando Wolfenson su fundador cayó en prisión, el reemplazante fue el periodista Uri Ben Schmuel quien en una entrevista con El Mercurio, luego de que su diario titulara “Bachelet conchuda”, afirmó que “en “Perú no hay antichilenos, en Chile hay antiperuanos”, afirmando que “Chile está en una carrera armamentista” y explícitamente que “ser antichileno, vende”.

Pero no mucho, según las cifras. Aunque no paga por auditar su circulación, La Razón según estimaciones de la prensa peruana tiene un tiraje de 10 mil ejemplares y su influencia en la pauta informativa del país vecino es prácticamente nula. 

Uri Ben Schmuel se retiró de la dirección del diario en febrero del año pasado  con una carta en la que justificaba la línea editorial de su medio de la siguiente forma: “En esta era de internet, Twitter, CNN, un diario no puede limitarse a dar noticias ‘planas’, sucesos en ‘frío’. La función actual de un diario es (debería ser) empaquetar los hechos con opiniones”. 

Ben Schmuel también justificó las matanzas de La Cantuta y Barrios Altos, por las que se condenó a Fujimori, calificándolas como “daños colaterales” y a sus responsables como “héroes” de la lucha contra el terrorismo. 

Actualmente el director del diario es el periodista Italo Oberto-Besso.